Arjen Robben mantenía sobre sus hombres una dura maldición de no poder celebrar en alguna final.
Se perdió un mano a mano ante Iker Casillas en la final del Mundial de Sudáfrica 2010 y en la última edición de la Champions League ante el Chelsea, desperdició un penal y decidió no patear en la definición.
Pues bien, tras un flojo partido, el holandés en la última jugada del partido anotó el 2-1 ante el Borussia Dortmund y le entrego así la quinta "Orejona" al Bayern Munich.
En el primer tiempo el Borussia Dortmund sorprendió con un juego sólido y efectivo y hasta los 30 minutos de la primera fracción fue todo del elenco "Canario".
Uno de las figuras de la primera parte fue el alemán Manuel Neuer quien evitó, al menos en cuatro oportunidades, la caída de su arco.
Con el correr de los minutos, el elenco bávaro adelantó sus líneas y complicó a un sólido equipo del Borussia. Precisamente Arjen Robben tuvo dos oportunidades claras, pero no estuvo fino.
En el complemento la intensidad no varió, aunque lo que sí cambió fue el protagonista de las acciones: el Bayern Munich salió decidido a hacerle daño a su rival.
En el último minuto, Robben le entrega la Champions al Bayern
En el último minuto, Robben le entrega la Champions al Bayern
En la última jugada del tiempo reglamentario, el holandés marcó el definitivo 2-1 ante el Borussia Dortmund.
Fue así como a los 59 minutos de partido vino la apertura de la cuenta gracias a la anotación de Mario Mandzukic quien aprovechó un buen pase de Robben para definir con el arco a su merced.
Cuando parecía que todo sería entonces para los bávaros, vino la tragedia para los rojos cuando el árbitro del encuentro sancionó a los 66 minutos penal para el Borussia Dortmund por la infracción (tonta) de Dante sobre Marco Reus. İlkay Gundogan el encargado de poner la paridad en el marcador.
Con el tiempo reglamentario a punto de expirar y cuando todos pensaban que el partido se iría al alargue, apareció la figura de Arjen Robben, una de las figuras del equipo, pero que siempre le había costado en las definiciones por el título.
En una baldosa, Franck Ribery habilitó dentro del área con un precioso taco a Robben, quien se sacó a un defensor para posteriormente definir cruzado ante la salida de Roman Weidenfeller. Locura total en Wembley.
El Borussia Dortmund buscó con todo la paridad en los descuentos, pero la "Orejona" ya tenía dueño.
Tremenda final de la Champions League la que se vivió en el mítico y renovado estadio de Wembley de Inglaterra con una definición infartate, como tiene que ser. Locura total en Munich.