El golf vuelve a los JJ.OO pero sin sus principales figuras


En 1904 fue el último año en que el golf fue parte de las Olimpiadas, y sólo dos países fueron representados: Estados Unidos y Canadá.

Este año el golf hace su retorno, pero no participarán las principales estrellas de este deporte: el n°1 del mundo, Jason Day. Tampoco el n°2, Dustin Johnson, ni el n°3, Jordan Spieth, ni el n°4 Rorry Mcllroy.

Foto: Jason Day (Agencia AFP)

En Río, en un magnífico campo construido en Barra de Tijuca y que levantó mucha polémica por su elevado costo, 120 jugadores (60 hombres y 60 mujeres), representarán a 40 naciones.

Bubba Watson (5), Henrick Stenson (6) y Rickie Fowler (7) serán las figuras de relumbrón en Brasil ante la ausencia también de los Adam Scott, Graeme McDowell, Branden Grace, Louis Oosthuizen, Charl Schwartzel, Vijay Singh y Hideki Matsuyama.

Foto: Bubba Watson (Agencia AFP)

¿Pánico al zika?

Un miembro neozelandés del Comité Olímpico Internacional (COI), Barry Maister, ya dejó clara su postura en junio en la radio Newstalk ZB: "Un deporte no debería estar autorizado a continuar en los Juegos en un escenario así".

La razón señalada de forma más habitual para esta cascada de bajas es el virus del Zika, transmitido por un mosquito que parece aterrorizar a los golfistas, expuestos en una disciplina al aire libre, rodeados de vegetación y humedad en un recorrido al borde del mar.

Pero, según los médicos y los expertos, esas preocupaciones "son exageradas" a no ser que quieras formar una familia, ya que el virus es peligroso sobre todo para las mujeres embarazadas o para aquellas que planean estarlo a corto plazo.

Y es que, del lado femenino, las mejores jugadoras del circuito sí estarán en Rio; con la nº1 mundial, la neozelandesa Lydia Ko, a la cabeza. A su lado, la canadiense Brooke Henderson (2) y la coreana Park In-bee (3), quien afirmó sentirse feliz de recuperar su "mejor forma para obtener un buen resultado" en Brasil.

La n°1 Lydia Ko incluso afirmó: "Estoy más emocionada por los Juegos, por la ceremonia (de apertura), por el hecho simplemente de formar parte de este ambiente olímpico, que por el temor al virus del Zika".

Foto: Lydia Ko (Agencia AFP)

Otros deportistas, como el francés Victor Dubuisson, se sintieron defraudados por el formato del torneo: un simple stroke play, el formato clásico en el que se contabilizan todos los golpes de cada jugador, individualmente, en cuatro vueltas.

Los deportistas consideran que una competición por equipos al más puro estilo Ryder Cup habría sido mucho más espectacular y habría inculcado el espíritu olímpico a sus participantes.

Ahora queda por ver si la ilusión de los presentes es contagiosa y el golf evoluciona como el tenis, que vivió unos comienzos tímidos en su retorno a la escena olímpica en 1988 y hoy atrae a la mayoría de los mejores jugadores del planeta.


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