Primer día como "Papa Emérito"

Joseph Ratzinger se ha dedicado a rezar, pasear y leer en un clima de serenidad y paz.

02
marzo
2013

El "Papa Emérito", Benedicto XVI, se encuentra tranquilo.

Luego de su última despedida antes de renunciar oficialmente al Pontificado -el jueves a las 20.00 horas de Italia (16.00 horas de Chile)-, cenó y vió algunos informativos en Catelgandolfo, Palacio Apostólico en que pasará sus días.

Finalizada la cena, caminó un poco en la residencia que lo alberga a una treintena de kilómetros al sur de Roma.

Es que durante estos últimos días, Joseph Ratzinger se ha dedicado a rezar, pasear y leer en un clima de serenidad y paz.

"Durmió bien, está sereno y dedica la jornada a rezar", se encargó de describir el portavoz vaticano, Federico Lombardi.

A las 07.00 horas del viernes, Benedicto XVI celebró las laudes y ofició una misa en la capilla del departamento que ocupa en la villa pontificia.

Después, desayunó y pasó el resto del día orando, reflexionando y leyendo libros de teología, espiritualidad e historia.

Uno de los títulos de estos últimos es "Estética Teológica", de Hans Urs von Balthasar -designado cardenal por Juan Pablo II en 1988 y fallecido a los dos días de recibir el capelo cardenalicio-, según ha confidenciado el portavoz vaticano.

Finalmente, almorzó, descansó y paseó por los jardines de Castelgandolfo como "un peregrino más" -así se encargó de catalogarse el Papa Emérito.

En los próximos días, se espera que el otrora Papa vuelva a tocar el piano, como solía hacerlo en los días pasados, según ha informado el secretario personal de Benedicto XVI y Prefecto de la Casa Pontificia, Georg Gänswein.

De acuerdo a Lombardi, Ratzinger también se dedicará a leer los mensajes de afecto que recibió de parte de muchas personas.

Mientras tanto, la Iglesia Católica ha comenzado el complejo proceso para escoger al nuevo Papa.

Sucede que no hay un claro favorito entre los 115 cardenales elegibles por ser menores de 80 años.

Se especula que los favoritos de Ratzinger para sucederlo en el Pontificado son Gianfranco Ravasi (70) y Angelo Scola (71), por ser sus "delfines".

Sin embargo, es incierto si esta condición beneficie a uno u otro cardenal.

Lo único cierto es que el Papa Emérito afirmó durante su último ángelus que su intención no es "aislarse del mundo".

Fotografía: Archivo.