No eran los restos de Chávez

Según el diario español que acertó con varias exclusivas previas al deceso del mandatario, el cuerpo aguardaba al final del cortejo para no sufrir daños por el intenso calor y el gentío.

08
marzo
2013

Durante más de siete horas y el largo cortejo fúnebre del miércoles, los venezolanos que llenaron las calles de Caracas lloraron ante un féretro en el que no iba el cuerpo de Hugo Chávez, según afirma el diario ABC, citando fuentes militares anónimas encargadas del dispositivo de traslado del cadáver del presidente del país petrolero.

El cambio de féretro se habría producido, según la versión de la publicación española, a su llegada a la capilla ardiente, al término de la procesión, el único momento en que las cámaras de televisión lo perdieron de vista.

ABC confirma además que Chávez murió en Cuba y no en Caracas, según la versión del Gobierno venezolano. El objetivo habría sido la utilización política del fallecido Chávez.

 

Uno de los encargados del traslado de los restos de Chávez relata al diario español la situación: “Querían mostrar un baño de multitudes con un claro interés político, permitiendo que la gente pudiera hasta tocar el féretro, el falso, sin poner en riesgo la integridad física del verdadero; no iban permitir que este, por lo que fuera, se cayera, cuando además parte de su estructura interna es de vidrio”.

 

Al llegar a la Academia Militar, se pasó del baño de multitudes, a una seguridad estricta, sin que se permitiera acercarse a nadie al ataúd de la manera en que había ocurrido durante la marcha. Los criterios de conservación del cadáver no aconsejaban someterlo a siete horas de movimiento y calor por las calles de Caracas, para después exponerlo al público durante varios días.

ABC relata como el cuerpo de Chávez llegó desde Cuba y fue trasladado al sótano de la Academia Militar, donde se comprobó su estado. Un féretro similar, vacío o con algún peso en su interior, fue llevado al Hospital Militar, de donde el miércoles por la mañana partió la procesión popular.

Más temprano ya circulaban versiones sobre un cambio de ataúdes, pues fotografías tomadas cuando el cuerpo salía del hospital y llegaba a la Academia Militar mostraban un cajón diferente.