Una insólita historia se vivió en San Martín de los Andes, en Argentina, cuando una mujer de 44 años llamada Karina encontrara a su hija 26 años después de haber sido dada por muerta al nacer. En todo ese tiempo, la mujer creció tras ser vendida a una pareja en la localidad de Quilmes.
Según publicó el diario La Nación, la mujer quedó embarazada de su pololo con apenas 14 años. Contó a dicho medio que, tras saberlo su madre, "me llevó a la casa de una doctora, que me revisó y me preguntó de cuántos meses estaba. Tiempo después volvimos a ir y me aplicó una inyección".
"Al día siguiente, el 10 de abril de 1987, me empecé a sentir mal y regresamos a donde esta mujer. Me dejaron sola con trabajo de parto en una habitación fría y oscura, con dolores insoportables", afirmó la que en ese entonces era una niña y debió escuchar que le dijeran: 'Tu bebé nació muerto'".
"Finalmente me encontré con mi madre, que me dijo que estaba de 5 meses y que por eso el bebé había muerto. Con eso me quedé, crecí, me casé y tuve dos hijos", agregó.
Comienza la búsqueda
Sin embargo, Karina expresó que "cada 10 de abril (día del nacimiento del bebé) me preguntaba si estaría viva, y dónde estaría. Siempre presentí que era una niña y que estaba viva. Iba a llamarla Soledad".
Más de dos décadas después, a sus 38 años, Karina fue a la psicóloga y ella le preguntó si tenía el certificado de óbito de su hija. "Me puse a llorar, nunca me lo había planteado", recordó. Y después de eso, contó toda la historia a su marido y a sus hijos ya adolescentes, quienes la apoyaron y pasaron a ayudarla en la búsqueda de su hija.
Para ello, Karina contó que recurrió "a la Defensoría del Pueblo, al Registro Nacional de las Personas de La Plata, al INADI, a Abuelas y a Madres de Plaza de Mayo, y todos nos cerraron las puertas". Pero también recurrió al Registro Civil de la localidad de Temperley y, a pesar de que le negaron acceso a los papeles, la mujer rememora que "descubrí que mi hija estaba anotada ese día, en ese registro civil, como hija biológica de otra persona".
El 18 de marzo de 2013, vivió otro episodio clave: publicó su historia en una página llamada "Hijos biológicos que buscan su identidad" y conoció jóvenes que no eran su hija, pero después recibió un correo electrónico desde San Martín de los Andes, en el cual una mujer dijo que los datos eran similares al de la historia de su hermana.
"Al día siguiente me llamó su papá y quedamos en volver a hablar al otro día. Me enteré que se llamaba María Celeste Pareto, que tenía 26 años y que era mamá. ¡La veíamos tan parecida a mí!", recordó la mujer de 44 años, quien recibió la confirmación en septiembre: 99,96% de compatibilidad en el examen de ADN.
El encuentro y el presente
Y finalmente, el 19 de octubre de 2013, se conocieron tras un largo viaje desde la provincia de Buenos Aires al sur del país. "Cuando llegué, bajé, nos abrazamos y lloramos de la emoción", dijo Karina.
"Cuento esta historia para que sirva como experiencia y esperanza para otros, porque los milagros existen", concluyó la madre, quien aun así no vive en cercanía con su hija desde enero de 2015.
"Le pedí solicitud vía Facebook a la mamá de ella para entablar un vínculo, pero me bloqueó. Mi hija se enojó mucho por eso y discutimos. Me dijo que la había desilusionado y que me olvidara de ella. Ahí se cortó la relación, y desde entonces no hablamos", lamenta la mujer, quien ahora busca justicia.
Y aunque reconoce que necesita un abogado especialista en familia y derechos humanos pero no tiene dinero para pagarlo, "quiero que se reconozca legalmente que es mi hija, que le anulen la partida de nacimiento, porque yo soy la madre biológica". Además, no pierde la esperanza en volver a acercarse a ella.