Venezuela: alerta por "pirañas" roba cabellos

Ladrones acorralan a sus víctimas y les cortan el pelo, que luego es vendido en el mercado negro.

13
agosto
2013

En la principal fábrica de "Misses Universo" del mundo hay un problema.

Venezuela, una de las naciones que rinde más culto a la belleza en todo el planeta, enfrenta por estos días una crisis que pone en peligro el cabello de miles de mujeres.

Se trata de las llamadas "pirañas roba pelo", un grupo de delincuentes que están sembrando el pánico en las principales ciudades del país.

Estos ladrones, que acorralan a sus víctimas y cortan su cabello con tijeras de podar, han elevado la alerta en las autoridades, que están preocupadas por los continuos ataques que se han registrado en el último tiempo.

La denuncia de los robos se hizo pública gracias al periódico El Nacional, donde fue escrita una columna que expone la vejación a las que son expuestas las víctimas que han sufrido este tipo de atraco.

"Este tipo de atraco, además del humillante procedimiento que experimenta la víctima, es un acto que vulnera la integridad del cuerpo despojado. El cabello no es un accesorio. Es un componente esencial del cuerpo humano, como cualquier otro," versa el artículo publicado este lunes.

Para frenar el aumento de estos casos, las autoridades policiales han pedido que se denuncien los atracos. Sin embargo, la vergüenza, la humillación y el temor de nuevos ataques impiden que las mujeres hagan conocidos los casos.

Una de las valientes es Eliana, una joven de 32 años que perdió gran parte de su cabellera luego que dos hombres la abordaran en la calle.

"No me voy a dejar crecer más el pelo. Pasé 15 días sin mirarme al espejo. Ni siquiera cuando fue a la peluquería a que la emparejaran. Cuando mucho, me lo dejaré hasta los hombros. He escuchado de mujeres que las han matado", reveló la mujer al diario La Verdad.

Hasta el momento, las autoridades creen que la venta del cabello, que se transa entre los 800 y los 3.500 bolívares (entre 65 mil y 285 mil pesos chilenos) en el mercado negro, tiene solo motivaciones monetarias, aunque no se descarta que se trata de crímenes de género también.