La Corte Suprema acogió un recurso de protección presentado por pescadores artesanales y organizaciones medioambientales de la región de Los Lagos por el vertimiento de 9 mil toneladas de salmón en el seno de Reloncaví.
En fallo unánime, la Tercera Sala del máximo tribunal ordenó a la adopción de una serie de medidas al Servicio Nacional de Pesca (Sernapesca), la Dirección de Territorio Marítimo y de Marina Mercante (Directemar), la Secretaría Regional Ministerial (Seremi) de Salud y la Superintendencia del Medioambiente, para evitar que hechos de esta magnitud ocurran en el futuro.
"Era un hecho público y notorio, acreditado con las múltiples publicaciones de prensa escrita y digital acompañadas a la causa, que algunos contenedores o 'bins' fueron rechazados por las plantas de harina de pescado cuando se superó su capacidad de procesamiento por lo que fueron devueltos a las empresas, de modo que resulta inconcuso que había biomasa tratada con sustancias químicas cuyo destino se desconoce y que bien pudo formar parte de aquella porción de la mortalidad que no se destinó a ser desechada en un vertedero", señala el fallo.
El recurso de amparo tiene por objetivo que, en un plazo de dos meses, se adopten medidas preventivas, correctivas y de coordinación de los procedimientos, para evitar los riesgos en la salud de la población y los daños al medioambiente.