El obispo de Talca, Horacio Valenzuela, escribió una carta para despedirse de su comunidad luego de conocerse la decisión del Papa Francisco de aceptarle la renuncia por la investigación de abusos sexuales cometidos por sacerdotes de la iglesia católica.
En el documento comenzó expresando que "quisiera sincera y humildemente pedirles que me puedan perdonar tantas deficiencias y limitaciones que el señor conoce".
"Le pido también perdón a quienes causé algún sufrimiento y no traté bien; a quienes presté poca atención y no les di un buen testimonio de Cristo y su evangelio; por todo lo que no concluí, por lo que no hice o hice mal, les pido perdón y comprensión", prosiguió el sacerdote en la carta divulgada por la diócesis de Talca.
Valenzuela es apuntado principalmente por su rol de encubridor de los abusos cometidos por Fernando Karadima, al igual como otros religiosos formados por el ex párroco de El Bosque Juan Barros, Tomislav Koljatic y Andrés Arteaga.
El ahora ex obispo de Talca será reemplazado por Galo Fernández, quien asumió este jueves como administrador apostólico.