Una insólita situación ocurrió en el terminal de buses de Viña del Mar, luego que una mujer intentara detener un bus en marcha de la empresa Turbus con destino a Santiago tras llegar presuntamente atrasada para abordar la máquina, pese a poner en riesgo su vida.
Para lograr subir, la mujer se puso frente al parabrisas e incluso intentó colgar de las plumillas de la máquina, sin embargo, el chofer continuó avanzando como si nada ocurriera, en un hecho que generó críticas para ambos involucrados.
Los conductores del terminal aseguran que tienen prohibido tomar pasajeros en la losa, mientras que la mujer acusó a la empresa de haberle vendido el pasaje sólo minutos antes de la salida del bus.
Los dichos fueron desmentidos por el subgerente regional de Turbus, Humberto Toledo, quien destacó que el pasaje había sido comprado por la joven al menos dos horas antes de la hora de salida a través de internet.
Finalmente, la joven logró arribar a la máquina para poder emprender su viaje, mientras desde Turbus aseguraron que el chofer se encuentra en proceso de investigación. Pese a ello, Carabineros aseguró que no se configuró ningún delito en el hecho.