Sorpresa ha causado en el mundo político y económico un extracto de las bases programáticas presentadas este martes por el candidato presidencial de la Nueva Mayoría, Alejandro Guillier. En el texto se propone aplicar una política cambiaria ocupada en los años 90 que consistía en poner topes al alza y a la baja en el precio del dólar (conocido también como "tipo de cambio fijo"), dada la gran volatilidad que ha mostrado la moneda durante los últimos años.
Si bien el párrafo establece que la medida fue "efectiva" en su momento ya que "desplazaba la premisa neoclásica de la libre flotación que hoy guía el accionar de la política monetaria", el jefe programático de la candidatura de Guillier, Osvaldo Rosales, señaló en entrevista con el diario La Segunda que la inclusión de este pronunciamiento en el documento final fue un error.
Según sus propias palabras, "ese último párrafo es un texto poco afortunado que se nos coló, era de una versión anterior, que en la edición final quedó, pero no refleja el pensamiento".
Lo que Rosales más intentó dejar en claro fue que con esto no se buscaba intervenir en la calidad de "autónomo" que posee el encargado de las políticas monetarias en nuestro país: el Banco Central. Es así como Rosales afirmó que "el gobierno no tiene atribuciones sobre la política cambiaria porque es atribución de un Banco Central autónomo".
REACCIONES EN LA DC Y EL BANCO CENTRAL
Como era de esperar, la propuesta desencadenó inmediatas reacciones en diversos sectores. Desde la candidatura de Carolina Goic, el diputado DC Matías Walker se mostró insatisfecho con las explicaciones de Rosales.
Según el parlamentario, "el programa ya se trabajó, está aprobado. Él quiere terminar con la libre flotación del precio del dólar. Eso compromete la autonomía del Banco Central, entonces es un tema que queremos discutir".
Por su parte, ex funcionarios del Banco Central como el ex vicepresidente Jorge Desormeaux, además del ex gerente de programación macroeconómica de la entidad, Patricio Rojas, expresaron consultados por el vespertino sus reparos al pronunciamiento.
Desormeaux dijo que esto le "sorprende" y se mostró esperanzado en que se trate de una equivocación, ya que según su apreciación sin flotación cambiaria, la política monetaria no tendría efectividad.
Rojas, en su caso, puso como ejemplo la crisis asiática del año 98. Al respecto, destacó que en ese contexto "una de las grandes experiencias que quedó es que aquellos países que tenían sistemas cambiarios de libre flotación, acomodaron de mejor forma el schock externo".
Por último, otro de los que se pronunció en conversación con Emol fue el economista de la Universidad de Chile y ex director ejecutivo del Fondo Monetario Internacional, Guillermo Le Fort, quien señaló que "la flotación cambiaria le ha servido a Chile notablemente para mejorar su capacidad de resiliencia frente a los choques externos".