Plástico: El doble filo

30octubre
2012

Amaro Gómez-Pablos recorrió Isla de Pascua y Hawai investigando sobre un producto que ha traído beneficios pero que en los últimos años ha desarrollado un doble filo.

Plástico: El doble filo

Amaro Gómez-Pablos recorrió Isla de Pascua y Hawai investigando sobre un producto que ha traído beneficios pero que en los últimos años ha desarrollado un doble filo.

El plástico no sólo inunda los basurales, también flota como islas en el mar y se acumula en el estómago de aves y peces. Sin embargo, nosotros no estamos ajenos a eso. El plástico también corre por nuestra sangre. Llega a nosotros por el aire, la piel y el estómago, incluso un recién nacido conoce primero una aguja plástica antes que la leche materna.

¿Qué hacemos para evitar esto? Muy poco, por no decir nada. En Chile no hay legislación que apoye el reciclaje, y tampoco hay conciencia entre los niños, quienes son el futuro de nuestro país.

Un ejemplo concreto. Un vaso plástico desechable tiene un promedio de vida de 15 minutos. Ese producto se hizo con petróleo que demoró millones de años en formarse y se demorará otros cientos de años en degradarse. Y lo que es peor en su huella dejó un reguero de contaminantes tóxicos acumulados en el ser humano.

Amaro Gómez-Pablos recorrió Isla de Pascua en Chile y Hawai en Estados Unidos investigando sobre un producto que ha traído innumerables beneficios a nuestras vidas, pero que también en los últimos años ha desarrollado un doble filo.

Revisa el gran reportaje de Informe Especial,  'Plástico: El doble filo'.