Lluvia de estrellas

A partir de la medianoche del jueves 13 de diciembre se podrá observar en cielo chileno el espectáculo astronómico.

10
diciembre
2012

La lluvia de estrellas Gemínidas tendrá su punto máximo los días 13 y 14 de diciembre junto a la luna nueva, dónde personas de todo el mundo podrán disfrutar de este espectáculo.

Esta suele ser la lluvia más abundante del año junto a la de las Perseidas en agosto, con frecuencias registradas de hasta 50 meteoritos por hora, si bien se estima que en esta ocasión la actividad puede ser excepcionalmente intensa, con hasta 120 meteoros por hora, manteniéndose hasta 36 horas en ese nivel, como ya ocurriera en 1996.

"La lluvias de meteoritos son restos de cometas que van perdiendo polvo y agua, lo que queda orbitando finalmente en el sistema solar. Las Gemínidas se podrán ver en Chile pasada las dos o tres de la mañana del jueves al viernes de esta semana. No hay riesgo para las personas que quiera ver este espectáculo de la naturaleza", señala Patricio Rojo, Profesor del departamento de astronomía Universidad de Chile.

Desde la Sociedad de Observadores de Meteoros y Cometas de España se indicó que habrá "condiciones excepcionales" para la observación esta semana, pudiendo verse casi desde el anochecer, según indicó el portal El Huffington Post.

Los especialistas hacen varias recomendaciones para una observación óptima:

- Oscuridad. Es el factor principal, que el centro de visión se encuentre alejado de la Luna y sin contaminación lumínica.

- Conozca los horarios y las fechas. Es esencial observar en la hora correcta y en un lugar adecuado. En esta ocasión, la madrugada del jueves al viernes será el mejor momento para la observación.

- Implementos. Cumpliéndose la necesidad de contar con un cielo bien oscuro, cualquier lugar puede ser apto para una buena visión, como una azotea, un jardín o la misma calle. Se recomienda llevar ropa de abrigo, una cobija, una silla reclinable, un termo para alguna bebida caliente y binoculares.

- Fiablidad de las predicciones. La exactitud de los pronósticos de los astrónomos suele ser alta, pero las lluvias de estrellas son especialmente impredecibles. Así, es bueno reservar cierto tiempo -al menos una hora- para la observación.