Video enseña a ver el mundo con visión optimista de un niño

Proyecto audiovisual muestra la inmensa diferencia de padres e hijos hablando del futuro.

18
noviembre
2013

Este video es un ejemplo de por qué nunca deberíamos perder la visión inocente de un niño y de lo mucho que podemos aprender de los más pequeños.

Se trata de un experimento sociológico que enfrenta dos caras de la realidad, la de los adultos y la de sus hijos. En el video, titulado "Ainda dá tempo" (en portugués "Aún hay tiempo"), se le pregunta a varios adultos cómo imaginan el futuro. A continuación, se les muestra a sus hijos respondiendo la misma cuestión, hablando de lo que quieren ser en el futuro. El contraste es abrumador.

Los adultos vemos el futuro negro, con pesimismo, con tendencia a empeorar. Mientras que los niños ven un mundo lleno de posibilidades, sin límites. Artista, doctor, gimnasta; otro quiere montar en patín; ser profesor, veterinario o cuidar de niños. Todos sonríen, todos muestran una ilusión que desborda el alma.

"¿Cómo se van a convertir los sueños de tu hijo en realidad si no existe un mundo mejor?", es la demoledora frase con la que concluye este video.

Unas imágenes que no te puede dejar indiferente y que busca provocar una reacción en el espectador. El mundo necesita optimismo para el cambio, y para conseguirlo, hay que pensar que es posible. El cambio necesita de cada uno de nosotros. Debemos ver el mundo desde el punto de vista de un niño.