Estudio revela sorpresivo papel de icebergs antárticos para frenar calentamiento global

12enero
2016

Hasta ahora, el impacto de la fertilización oceánica tras el paso de los icebergs había sido considerado pequeño y localizado.

Un estudio de Nature Geoscience reveló que los icebergs más grandes que se desprenden de la Antártida ayudan de forma imprevista a frenar el calentamiento global a medida que se van derritiendo en las frías aguas del sur.

Los inusuales icebergs del tamaño de Manhattan, que podrían convertirse en algo frecuente en las próximas décadas debido al cambio climático, dejan un vasto rastro de hierro y otros nutrientes que actúan como fertilizantes para las algas y otros organismos en el océano.

Éstos extraen dióxido de carbono desde la atmósfera a medida que crecen, un aliado natural en los esfuerzos del ser humano para limitar el ritmo del cambio climático, del que se culpa a las emisiones de gas de efecto invernadero producidas por el hombre.

La floración oceánica tras el paso de los icebergs gigantes antárticos absorbió de 10 millones a 40 millones de toneladas de carbono por año, estimó el estudio, casi el equivalente a las emisiones de gas invernadero anuales de países como Suecia o Nueva Zelanda.

Hasta ahora, el impacto de la fertilización oceánica tras el paso de los icebergs, definidos como pedazos de hielo flotantes de más de 18 kilómetros, había sido considerado pequeño y localizado.

"Nos sorprendió mucho hallar que el impacto puede extenderse hasta 1.000 kilómetros" desde los icebergs, dijo el profesor Grant Bigg de la Universidad de Sheffield, uno de los autores del estudio.

Los científicos estudiaron imágenes de satélite de 17 icebergs gigantes desprendidos de la Antártida entre 2003-2013 y hallaron que las algas podían volver más verdes las aguas cientos de kilómetros alrededor de los icebergs, mientras que el viento y las corrientes extendían los nutrientes.

Bigg señaló que las emisiones de gas invernadero del hombre han crecido en un 2 por ciento por año. "Si los icebergs gigantes no hubieran estado, las emisiones hubieran sido de 2,1 a 2,2 por ciento", afirmó.

Fuente y foto: Reuters