Entrenamiento aeróbico de alta intensidad puede revertir proceso de envejecimiento en adultos

17marzo
2017

Todo el mundo sabe que el ejercicio es bueno, pero ¿qué tipo de entrenamiento es mejor, especialmente cuando uno es mayor?

Los investigadores de Mayo compararon el entrenamiento por intervalos de alta intensidad, el entrenamiento de resistencia y el entrenamiento combinado. Todos los tipos de entrenamiento mejoraron la masa muscular magra y la sensibilidad a la insulina, pero solamente los entrenamientos de alta intensidad y combinado mejoraron la capacidad aeróbica y la función mitocondrial del músculo esquelético.

Es común que en las personas mayores disminuya tanto el contenido como la función de las mitocondrias.

El ejercicio por intervalos de alta intensidad también mejoró el contenido proteico del músculo, lo cual no solo mejoró las funciones energéticas, sino también agrandó el músculo, especialmente en las personas mayores.

 

Los investigadores remarcan un hallazgo importante: el entrenamiento mejoró significativamente la maquinaria celular encargada de producir nuevas proteínas. Eso contribuye a la síntesis de proteínas, lo que revierte un gran efecto adverso del envejecimiento. Sin embargo, para alcanzar buena fuerza muscular, es importante añadir al entrenamiento de resistencia.

"Recomendamos a todos hacer ejercicio con regularidad, aunque la moraleja para quienes envejecen es que el entrenamiento supervisado de alta intensidad probablemente sea lo mejor, porque brinda la mayor cantidad de beneficios tanto a nivel metabólico como celular", comenta el Dr. K. Sreekumaran Nair. Dice que el entrenamiento de alta intensidad revirtió algunas manifestaciones del envejecimiento en la función de las proteínas del cuerpo.

 

Los investigadores siguieron los cambios metabólicos y moleculares en un grupo de jóvenes y ancianos durante más de 12 semanas y recolectaron los datos de 72 horas después de que las personas asignadas a grupos aleatorios terminaran cada tipo de ejercicio.

Los resultados fueron los siguientes:

- La salud cardiorrespiratoria, la masa muscular y la sensibilidad a la insulina mejoraron con el entrenamiento.

- La función de las mitocondrias celulares disminuyó con la edad, pero mejoró con el entrenamiento.

- El aumento en la fuerza muscular fue solo moderado con el entrenamiento por intervalos de alta intensidad, pero estuvo presente en el entrenamiento de resistencia por sí solo o añadido al entrenamiento aeróbico.

- El ejercicio mejora la expresión génica del músculo esquelético, independientemente de la edad.

- El ejercicio mejoró considerablemente las proteínas ribosomales encargadas de sintetizas nuevas proteínas, a lo que en gran parte se atribuye la mejoría de la función mitocondrial.

- El entrenamiento ejerce poco efecto sobre la transferencia de energía en el ADN del músculo esquelético, pero promueve la expresión de proteínas en el músculo esquelético y el máximo efecto ocurre en los ancianos.