Temporada de piscinas: Aprende a prevenir la “otitis del nadador”

26enero
2016

Se produce por la inflamación del oído externo debido a la acumulación de agua y el contacto con gérmenes que ingresan al conducto auditivo.

Bañarse durante largo rato en piscinas y el mar puede ser el panorama perfecto para refrescarse este verano. Sin embargo, se debe tener cuidado con la humedad que podría provocar una otitis externa, o más conocida como la “otitis del nadador”.

El otorrinolaringólogo de Clínica Vespucio, Dr. Ramón Readi, explica que mientras en invierno los lactantes y preescolares sufren con las otitis medias (infección interna del oído), en verano es el turno de los escolares, adolescentes e incluso adultos, quienes son víctimas de las otitis externas, es decir, del tímpano hacia afuera.

Síntomas

Secreción de color verde amarillento, dolor de oído, picazón.

“Nadar en aguas sucias puede llevar a que se presente oído del nadador. Las bacterias que comúnmente se encuentran en el agua, pueden causar infecciones en esta zona. En otras ocasiones, la enfermedad puede ser causada por un hongo”, asegura el Dr. Readi.

Consejos para prevenirla

-No sumergirse en aguas contaminadas o en sectores no habilitados para el baño.

-Evitar los cambios de temperatura.

-Evitar baños prolongados en aguas muy frías.

-Secar los oídos por fuera, preocupándose de no introducir elementos como cotonitos. Esto, dado que este hábito puede provocar lesiones en el conducto auditivo e incluso en el tímpano.

-Secar el pelo después de los baños.

-Si existe malestar o dolor, consultar con el médico.

Tratamiento

La otitis externa suele tratarse en base al uso de antiinflamatorios, analgésicos y antibióticos en gotas. A veces, se utilizan antibióticos orales o endovenosos según la necesidad y gravedad del cuadro.

Cuándo consultar con un especialista

Según el otorrinolaringólogo de Clínica Vespucio, se debe acudir a un médico si se presenta alguno de los síntomas de la otitis externa, si existe alguna secreción proveniente de los oídos o si los síntomas continúan o empeoran a pesar del tratamiento.