El Banco Central dio a conocer su Informe de Cuentas Nacionales del segundo trimestre 2026, dando cuenta de una caída de 0,2% en la actividad económica, lo que se suma a la caída de 0,3% en el primer semestre. El escenario configura lo que se denomina como "recesión técnica", pero no para todos.
"No, no hay", dijo tajante el ministro de Hacienda Jorge Quiroz, al ser consultado en el Congreso por el concepto. "Vienen números positivos de ahora en adelante. No hay recesión técnica", reiteró.
¿Qué es una recesión técnica?
"Si uno ocupa la definición de compararse respecto al año anterior, efectivamente entramos en recesión técnica, tenemos dos trimestres negativos consecutivos", dice Javier Mella, doctor en Finanzas y académico de la Universidad de los Andes.
"Si uno mira la otra definición que existe y que se usa un poco más en Estados Unidos, donde ves trimestres consecutivos, variación trimestre a trimestre desestacionalizado, por un detalle, por una anécdota, no estamos en recesión técnica", dice sobre los últimos datos del Banco Central.
Independiente de la definición que se escoja, el economista asegura que las cifras son igualmente preocupantes: "Como uno los mire son bastante negativas y fueron marginalmente sorpresivas".
En concreto, Mella advierte que las variaciones son marginales y están dentro del rango que puede variar en las revisiones de los próximos meses o años.
¿Qué efectos tiene sobre la economía?
Entrar en recesión técnica tiene varios impactos directos para las empresas y, en consecuencia, para el bolsillo de las personas. Una economía en esta zona observa una menor demanda de bienes y servicios, mayor cautela en las inversiones, presión sobre los plazos de pago y aumento del riesgo de mora en cuentas por cobrar, detallan desde la plataforma de finanzas Buk.
"El Producto Interno Bruto de Chile se contrajo y marcó con ello un semestre negativo, eso no lo veíamos desde 2023", explica Ignacio Mieres, analista de mercados de XTB Latam. "Al analizar los factores, esto responde principalmente a la minería, específicamente a la menor extracción de cobre. A pesar de que esté en máximos históricos, no ha sido suficiente para mejorar el dinamismo de la economía chilena", detalla.
La economista jefe de Fintual, Priscila Robledo, sostiene que "ni al Banco Central ni a los mercados les importa demasiado si Chile entra o no en una recesión en el segundo trimestre. Lo importante es si el país puede mejorar su rumbo más adelante".
"Chile necesita encontrar motores de crecimiento. Invertir en mejorar sus herramientas y procesos, hacer más eficiente el marco regulatorio, mantener una institucionalidad fuerte y mejorar su competitividad", sostiene.
¿Cuál es la diferencia entre recesión técnica y recesión?
Si una recesión técnica es la caída dos trimestres consecutivos del PIB, la recesión oficial involucra una serie de parámetros más complejos. Una recesión técnica no siempre se traduce en una crisis económica, lo que sí ocurre cuando se habla de recesión a secas.
En Estados Unidos, para definir esta última se recurre a la Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER), una entidad privada sin fines de lucro que considera indicadores como el empleo, los ingresos personales y la producción industrial para definir un período de recesión.
¿Qué esperar en adelante?
Javier Mella, de la U. de los Andes, ve indicadores positivos para el segundo semestre. En cuanto a la minería, destaca que tiene una base de comparación baja respecto a 2025, por lo que deberían verse mejoras. Además, el shock del petróleo no debería ser tan drástico esta segunda etapa del año.
"En cuanto al conflicto en Medio Oriente, si bien aún es fuente de alta incertidumbre, hay un espacio para la mejora en las condiciones, especialmente considerando que Estados Unidos va a entrar en un proceso eleccionario a fines de este año", plantea.
Respecto a sectores como la construcción, asegura que medidas como la extensión del subsidio a créditos hipotecarios debería impulsar una recuperación.