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Banco Central impulsa pagos con QR y alias: solo el 10% de las transferencias bancarias en Chile se usa para compras en comercios

Pese a contar con una red de transferencias inmediatas disponible 24/7, el uso de estos sistemas para pagar a empresas sigue siendo bajo en comparación con las operaciones entre personas. Especialistas señalan que la clave de esta nueva etapa estará en la interoperabilidad de la industria.

24horas.cl

Viernes 7 de agosto de 2026

Pagar en un almacén de barrio, una feria libre o un pequeño negocio escaneando un código QR con el celular —sin necesidad de digitar RUT, tipo de banco ni número de cuenta corriente— es el modelo hacia el que busca avanzar el Banco Central de Chile. El organismo trabaja en la implementación de una nueva etapa para masificar el uso de pagos instantáneos en el comercio local.

Actualmente, el país cuenta con una infraestructura de Transferencias Electrónicas de Fondos (TEF) consolidada e inmediata. Sin embargo, datos del propio ente emisor revelan un desbalance en su uso: solo el 10% de las transferencias interbancarias corresponde a pagos de personas a empresas, mientras que la amplia mayoría de las operaciones se concentra en transacciones entre personas naturales.

Para Jorge Oteíza, gerente de Ventas de la empresa de soluciones transaccionales Kuvasz Solutions, este escenario demuestra que el país no requiere crear una red desde cero, sino adaptar la capacidad existente para el consumo cotidiano.

"Chile ya tiene algo que muchos países no tienen: una infraestructura de transferencias en tiempo real robusta y disponible 24/7 desde hace años. Lo que viene no es construir algo nuevo, sino extender esa capacidad al comercio", explica Oteíza, destacando que la integración de alias y códigos QR busca eliminar la fricción al momento de pagar.

El contraste con el modelo PIX en Brasil

El proceso chileno suele compararse con el caso de PIX en Brasil, plataforma que revolucionó los pagos digitales en ese país. No obstante, los analistas marcan diferencias estructurales en el punto de partida.

"El caso chileno es distinto al brasileño, y eso es una ventaja. PIX partió construyendo una arquitectura nueva desde cero, operada directamente por el Banco Central. Chile parte de una base ya madura, así que el desafío no es tecnológico, es de coordinación", sostiene Oteíza.

El principal reto técnico y operativo para la industria radicará en la interoperabilidad de los actores del mercado. Para que el sistema funcione de manera fluida, los distintos bancos, procesadores y cámaras de pago deberán operar bajo estándares técnicos comunes que permitan realizar transacciones sin importar la entidad financiera de origen o destino.

Beneficios para el comercio y el consumidor

La masificación de este método promete ventajas operativas tanto para los microempresarios como para los usuarios finales:

  • Para los comercios: Representa una alternativa al efectivo y a las tarjetas tradicionales, permitiendo la recepción inmediata del dinero en cuenta con costos de intermediación potencialmente menores.

  • Para los usuarios: Simplifica el proceso de pago, reduciendo la transacción al escaneo de un código o uso de un alias, eliminando el ingreso manual de datos bancarios.

De acuerdo con los analistas de la industria, el éxito de la medida dependerá del trabajo coordinado entre las instituciones financieras para lograr que transferir fondos al comprar sea una acción tan cotidiana como utilizar una tarjeta de débito o crédito.