Tras la Operación Cancerbero, el subsecretario de Justicia, Luis Silva, se refirió a la difusión de un video institucional del Gobierno en redes sociales donde se mostró el traslado de reos de alta peligrosidad desde Santiago hasta la cárcel de Talca, el cual fue musicalizado con la canción "Bye Bye Bye" de NSYNC.
En conversación con 24 Horas, la autoridad descartó que la pieza audiovisual constituya una degradación hacia los internos condenados por crimen organizado.
"A mí me parece que está transmitiendo el mensaje que se quiso transmitir. Es decir, aquí cambió la mano”, afirmó Silva sobre el registro difundido en redes sociales oficiales.
Frente a las críticas por el uso de música pop en un procedimiento de Gendarmería, señaló lo siguiente:
"Es una cuestión en la que yo no me voy a pronunciar porque tiene, obviamente, criterios técnicos; yo no soy un comunicador, pero no me produce un problema ese video. Entiendo que a alguien se lo pueda producir, pero creo que mirar esa imagen y esa música solo bajo un aspecto negativo sería esconder la mitad del asunto, porque creo que tiene una lectura positiva".
La autoridad enfatizó que el registro audiovisual "tiene una lectura positiva y, de hecho, la ciudadanía, me parece a mí, ha acogido muy favorablemente la imagen o el mensaje que la imagen incluyó en ese video y quiso transmitir".
Asimismo, la autoridad respaldó la premisa de evitar la humillación en recintos penitenciarios, asegurando que las imágenes exhibieron un trato institucional respetuoso hacia líderes de bandas y sicarios.
Consultado por la eventual influencia del modelo penitenciario de El Salvador tras la visita del Presidente José Antonio Kast al CECOT, modelo de cárcel de Nayib Bukele, el subsecretario descartó la aplicación de dicho régimen en el trazado local.
Silva precisó que, si bien se comparte el espíritu de terminar con la impunidad, las reglas operativas difieren de forma sustancial en materia de infraestructura penitenciaria.
"¿El régimen de Bukele? No. Para nada. El ministro de Justicia, Fernando Barat, tampoco ha estado en El Salvador. No, lo que definitivamente hay de El Salvador —y eso evidentemente que está en el ambiente, estuvo en la campaña, está en el espíritu de lo que hemos hecho hoy día— es la decisión de que quienes tienen una condena la cumplan efectivamente", dijo.
Agregó: "Evidentemente, El Salvador ofrece un modelo muy elocuente, decir: «Mira, se acabó la impunidad para quienes cometen crimen, se acabó el relajo para quienes tienen una condena». Ese mensaje desde El Salvador llega con una sintonía muy clara, y evidentemente que esto se recoge en el espíritu de lo que ha ocurrido hoy día. Pero respecto de las reglas que van a regir a quienes están en máxima seguridad, no existe".
“En el CECOT las celdas de máxima seguridad son con 50 personas. Acá están reservados en celdas individuales”, explicó la autoridad respecto a las condiciones dispuestas para los condenados.