La excandidata presidencial y exministra del Trabajo, Jeannette Jara, reapareció en la escena pública en el contexto del Festival de la Memoria (MUDA) con un enfático mensaje hacia las fuerzas progresistas del país, instando a reconstruir un pacto político amplio para hacer frente a la actual administración gubernamental.

Durante una intervención en el marco de los seis meses desde el inicio del nuevo ciclo político tras la última contienda electoral, Jara hizo un balance de la dispersión de las coaliciones de centro e izquierda.
En ese escenario, apeló a la necesidad de fijar objetivos compartidos que permitan proyectar una alternativa competitiva para los próximos desafíos en las urnas.
"Que la ultraderecha nunca más gobierne Chile", aseveró la exabanderada, remarcando la importancia de superar las fracturas internas entre el Frente Amplio, el Partido Comunista y la Socialdemocracia para ofrecer gobernabilidad a la ciudadanía.

Respecto a las dinámicas partidarias y los desacuerdos que marcaron los últimos meses de campaña, la administradora pública sostuvo que no es momento de personalismos dentro del bloque. En esa línea, remarcó las consecuencias de acudir divididos a las elecciones.
"La fragmentación de la izquierda solo pavimenta el camino para que sectores conservadores se consoliden", afirmó, junto con insistir en un acuerdo programmatico sólido que incluya las demandas de los movimientos sociales.
Asimismo, la exsecretaria de Estado analizó las primeras reformas impulsadas por La Moneda y el impacto de la gestión oficialista. Frente a este escenario, recalcó que la oposición debe coordinarse de manera estratégica en el Congreso para fiscalizar de forma rigurosa las iniciativas de la administración entrante.
"Tenemos el deber ético y político de articular una alternativa amplia", enfatizó, haciendo un llamado directo a las dirigencias de la centroizquierda a iniciar mesas de diálogo para delinear una hoja de ruta común.