"Sabemos que viene uno más grande": experto por seguidilla de temblores en el norte de Chile
"El último gran terremoto allí ocurrió en 1922 y las placas han acumulado energía desde esa época hasta ahora", explicó el geofísico chileno Cristian Farías tras los temblores de esta madrugada.
Jueves 11 de junio de 2026
Varios sismos fueron registrados durante la madrugada y mañana de este jueves 11 de junio en el norte del país, específicamente en la región de Atacama, según informó el Centro Sismológico Nacional de la Universidad de Chile.
Los movimientos telúricos ocurrieron en cercanías de Carrizal Bajo desde las 01:00 horas, acumulando más de 10 en un tramo acotado de tiempo, siendo dos de magnitud importante: 5.5 y 5.4.
El primero ocurrió a las 08:06 horas y el segundo solo 17 minutos después.
"Sabemos que viene uno más grande"
En conversación con 24horas.cl, el geofísico chileno Cristian Farías señaló que esta secuencia correspondería a un enjambre sísmico.
"Tiene toda la pinta de un enjambre, es decir, un montón de sismos cercanos en el tiempo que no siguen la secuencia típica de un sismo principal con réplicas, sino que son varios movimientos de magnitudes similares", explicó.
Si bien aclaró que no existe certeza de que esta seguidilla de temblores anticipe un evento de gran magnitud, indicó que los expertos esperan desde hace años un gran terremoto en esa zona del país.
"En la zona sabemos que viene uno más grande, eso lo tenemos claro. Estamos esperando un terremoto importante justamente en ese sector de la costa de Atacama. El último gran terremoto allí ocurrió en 1922 y las placas han acumulado energía desde esa época hasta ahora", sostuvo.
No obstante, recordó que el último enjambre sísmico importante en la zona ocurrió en 2020, tras un temblor de magnitud 6,8, sin que ello derivara en un terremoto mayor.
"De pronto ocurren estas secuencias, como pasó en 2020 con el sismo de magnitud 6,8, que tuvo 12 réplicas. Ahora está ocurriendo algo similar, pero en esa ocasión no se desencadenó el gran terremoto que esperamos. Tampoco tenemos cómo saber si ocurrirá ahora, perfectamente podría tratarse de un enjambre que no termine en nada. No tenemos forma de predecir el futuro", afirmó.
De todos modos, advirtió que un terremoto similar al ocurrido en 1922 podría tener consecuencias mucho más complejas debido a los cambios que ha experimentado la zona durante el último siglo.
"La zona ha cambiado muchísimo en más de 100 años, con numerosas construcciones en sectores que pueden ser más inestables. Un terremoto grande en esa área podría ser muy complicado, pero no sabemos exactamente cuándo ocurrirá", concluyó.