Miguel Krassnoff y Pedro Espinoza son condenados a 12 años más de cárcel por crimen de miristas
La abogada querellante Carolina Vega, afirmó que este fallo "no borra el sufrimiento, pero marca un punto de quiebre frente a una deuda histórica que aún sigue pendiente".
Martes 14 de abril de 2026
La Séptima Sala de la Corte Suprema de Santiago confirmó las condenas en el proceso por el secuestro calificado y la aplicación de torturas contra Cristian Mallol Comandari y Héctor González Osorio, ambos miembros del Comité Central del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), perpetrados por agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) entre 1974 y 1975.
En este sentido, el tribunal sentenció a Miguel Krassnoff y Pedro Espinoza a 12 años de presidio mayor en su grado medio como autores del secuestro calificado de ambas víctimas.
Asimismo, José Aravena Ruiz, sargento segundo de Carabineros, recibió una condena de siete años como autor del secuestro calificado de Cristian Mallol Comandari.
Cabe mencionar que esta resolución ratificó las sentencias dictadas por la ministra de la Corte de Apelaciones de Santiago, Paola Plaza Plaza, en septiembre de 2025, durante una visita extraordinaria.
"Después de décadas de impunidad, por fin se ratifica la condena contra los responsables de torturas brutales. Los familiares han cargado durante años con el dolor y las secuelas de estos crímenes", expresó la abogada querellante Carolina Vega.
No obstante, la defensora afirmó que este fallo "no borra el sufrimiento, pero marca un punto de quiebre frente a una deuda histórica que aún sigue pendiente".
Krassnoff suma más de mil años de cárcel por otros casos de violaciones a los derechos humanos, mientras que Espinoza mantiene múltiples condenas por su rol en desapariciones y ejecuciones durante la dictadura. Actualmente, ambos cumplen condena en el penal Punta Peuco.
Cabe recordar que los casos de Cristian Mallol Comandari y Héctor González Osorio se remontan a diciembre de 1974, cuando ambos fueron detenidos y brutalmente torturados en centros clandestinos de la DINA. Mallol estuvo privado de libertad por casi dos años, mientras que González recuperó su libertad nueve meses después.