Millonaria estafa en gigante del rubro automotor: esposa de tesorero recibía transferencias adulteradas
El -ahora- extesorero contrajo matrimonio civil con una mujer ajena a la empresa, quien se convertiría en la destinataria final de los fondos desviados que debían ser destinados a proveedores.
Miércoles 27 de mayo de 2026
Una sofisticada red de fraude interno quedó al descubierto en Nissan Chile tras la presentación de una querella por estafa ante un tribunal de garantía de Santiago. El esquema, coordinado de manera concertada por el extesorero de la firma, su jefe directo (el excontralor) y la cónyuge del primero, significó para la compañía automotriz pérdidas que ascienden exactamente a $459.338.127.
Según consignó LUN, la trama delictiva comenzó con el aprovechamiento de las posiciones de alta confianza que ostentaban los implicados. El contralor había asumido en febrero de 2023 la labor de vigilar y fiscalizar que los pagos a proveedores se realizaran en regla, mientras que su subalterno directo fue ascendido a tesorero en octubre de 2024, quedando a cargo de definir las nóminas de pago por servicios prestados. A este lazo profesional se sumó uno familiar en mayo de ese mismo año, cuando el tesorero contrajo matrimonio civil con una mujer ajena a la empresa, quien se convertiría en la destinataria final de los fondos desviados.
Entre agosto de 2024 y enero de este año se concretaron un total de 33 pagos fraudulentos. El engaño consistía en mantener los nombres de proveedores reales y de renombre en las nóminas oficiales —como Cencosud, Mapfre o Renta Nacional—, pero alterando el RUT, el banco y el número de cuenta corriente por los de la recién casada.
El primer desvío se registró el 30 de agosto de 2024, utilizando el nombre de Reale Chile Seguros Generales por un monto de $15.145.204. Apenas tres días después, el 2 de septiembre, repitieron la operación con un pago destinado a Mapfre por $28.086.341, canalizado a la misma cuenta corriente.
Para burlar los controles, el tesorero realizaba la modificación manual de los datos bancarios justo antes de hacer efectivo el pago, contando con la validación inmediata del contralor. Posteriormente, como el sistema informático detectaba un pago duplicado, procedían a anular el registro inicial “con el objeto de evitar que se produjera un descuadre visible en los registros contables de la compañía”.
El millonario desfalco comenzó a desmoronarse el pasado 8 de enero, cuando dos analistas de contabilidad de Nissan detectaron las graves inconsistencias en los procesos. Al ser confrontados por el jefe de Recursos Humanos de la multinacional, ambos empleados admitieron su responsabilidad y se comprometieron a devolver los dineros. Sin embargo, con el paso de los días se retractaron, alegaron insolvencia económica y ofrecieron una propuesta para restituir únicamente $100 millones, la cual fue rechazada de forma tajante por la empresa.
El caso cerró su capítulo interno ese mismo mes de enero con la desvinculación inmediata de ambos ejecutivos, dictaminada “por falta de probidad del trabajador en el desempeño de sus funciones”, dando paso a la batalla legal que ahora se tramita en la justicia capitalina.