PC rinde tributo a liderazgos detenidos desaparecidos tras cinco décadas del caso Calle Conferencia
A través de una movilización y una ceremonia conmemorativa en la capital, el Partido Comunista rememoró a la plana directiva de la colectividad y de las Juventudes Comunistas que fueron víctimas de desaparición forzada durante el operativo conocido como Calle Conferencia.
Sábado 16 de mayo de 2026
El hito se enmarca en la conmemoración de los 50 años de una de las ofensivas de exterminio más cruentas desplegadas por el régimen civico-militar con el fin de desarticular el mando clandestino de la organización en 1976, bajo la coordinación de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA).
El encuentro congregó a agrupaciones de derechos humanos, militantes, familiares de ejecutados políticos y detenidos desaparecidos, además de diversas figuras del pacto. Durante la actividad, la parlamentaria comunista Lorena Pizarro, quien además es familiar de víctimas, recordó la convicción de aquellos que sostuvieron la oposición a la dictadura, manifestando que:
“Son tres años después del golpe y nuestros compañeros siguieron resistiendo y comprometiéndose con la causa de los trabajadores y las trabajadoras”. Asimismo, planteó que “en 50 años el ejemplo de ellas y ellos no sólo nos ha acompañado, sino que le ha significado al Partido ser perseguido, marginado y criminalizado porque esa coherencia nunca la podemos relativizar”.
Pizarro remarcó la relevancia de la protesta en las calles para frenar a las facciones de ultraderecha, expresando que “el parlamento no es la primera ni la última y mucho menos la única forma de lucha”. Por su parte, el líder de la tienda política, Lautaro Carmona, interpretó el homenaje como una contestación a las arremetidas políticas contra la militancia y puso en valor a quienes estructuraron la subsistencia del partido.
El dirigente recordó la vigencia de la ausencia de figuras clave capturadas hace cincuenta años: “Hace medio siglo fueron detenidos y siguen desaparecidos los compañeros Mario Zamorano, Jorge Muñoz, Uldarico Donaire y Jaime Donato, miembros de la dirección clandestina del Partido”, evocando además la trascendencia de Víctor Díaz en la conducción interna de la época.
Carmona denunció las intenciones de la dictadura por borrar la presencia de la colectividad mediante la violencia de Estado, recalcando que la resiliencia interna impidió dicho desenlace. Adicionalmente, alertó sobre los discursos contemporáneos que pretenden proscribir al comunismo, asociándolos con lógicas autoritarias del pasado. Finalmente, el timonel criticó la vigencia del sistema económico actual, haciendo una convocatoria amplia:
“Hoy es urgente levantar un movimiento social amplio, activo, unitario y con propuestas nacionales y sectoriales que supere el neoliberalismo y el capitalismo salvaje”.
La ofensiva contra la cúpula comunista en 1976
A lo largo de 1976, los aparatos de inteligencia de Augusto Pinochet concentraron sus esfuerzos en desmantelar las redes ocultas de la colectividad y su ala juvenil. El ciclo represivo inició con la captura de José Weibel, de las JJCC, y se agudizó en mayo con las detenciones de Díaz, Muñoz, Zamorano, Donato y Donaire en el sector de calle Conferencia, dando paso a una persecución permanente que se extendió por el resto de aquel año.