"Prevención, control e institucionalidad": Ministro Arrau presentó plan de seguridad ante el Senado
La estrategia del Ministerio de Seguridad Pública incluye nuevas facultades policiales, fuerzas especializadas contra el crimen organizado, mayor control fronterizo y una agenda legislativa con 25 proyectos prioritarios.
Martes 2 de junio de 2026
Este martes, el Gobierno presentó su Plan Operativo de Seguridad Pública ante el Congreso, donde detalló los ejes y los focos de gestión más relevantes para la administración del Gobierno de José Antonio Kast.
La iniciativa contempla 65 medidas, divididas entre 39 acciones operativas con financiamiento y seguimiento, además de 25 proyectos de ley prioritarios. Según la cartera, el objetivo es coordinar la respuesta del Estado bajo una sola conducción y traducir en medidas concretas los lineamientos de la Política Nacional de Seguridad Pública 2025-2031.
Tres ejes para enfrentar la delincuencia
El plan está estructurado en tres áreas de acción que buscan abordar el fenómeno delictual desde la prevención hasta el fortalecimiento de las instituciones encargadas de la seguridad.
Prevención del delito
El primer eje apunta a intervenir antes de que ocurran los delitos, focalizando recursos en territorios con mayores niveles de violencia, fortaleciendo programas preventivos y reforzando la atención a víctimas.
Esta línea de trabajo contempla 11 acciones operativas y seis proyectos de ley.
Recuperación del control territorial
El segundo eje busca restablecer la presencia del Estado en sectores afectados por el crimen organizado y la delincuencia.
Las medidas incluyen intervenciones en barrios críticos, rutas estratégicas, pasos fronterizos, puertos, cárceles y terrenos tomados. En total, considera 15 acciones operativas y 12 iniciativas legales.
Fortalecimiento institucional
La tercera área está enfocada en mejorar las capacidades del Estado para enfrentar el delito mediante el fortalecimiento de las policías, el desarrollo de sistemas de inteligencia y la modernización de la gestión pública en materia de seguridad.
Este eje contempla 13 acciones operativas y ocho proyectos de ley.
Las principales medidas del plan
Más allá de los tres ejes estratégicos, el Gobierno ordenó las 65 medidas del Plan Operativo de Seguridad Pública en siete focos de gestión, que concentrarán los recursos, la coordinación institucional y el seguimiento de resultados.
Uno de los focos centrales de la estrategia será la recuperación de espacios públicos y barrios con alta incidencia delictual.
Para ello, el Gobierno anunció patrullajes preventivos focalizados, sistemas de televigilancia bajo estándares comunes y una mayor coordinación con municipios. La meta es intervenir 50 barrios prioritarios al año 2027, comenzando con 20 sectores durante 2026. Según detalló el ministro Martín Arrau, estos serán definidos por nivel de peligrosidad.
Otro de los objetivos será impedir el reclutamiento de niños y adolescentes por parte de organizaciones criminales. En esa línea, el Ejecutivo proyecta ampliar la cobertura del Programa Lazos hasta alcanzar 90 comunas.
En materia fronteriza, el denominado Plan Escudo Fronterizo contempla reforzar los controles migratorios, implementar sistemas biométricos y aumentar el escaneo de carga en los puertos de San Antonio y Valparaíso.
Fuerzas especiales contra el crimen organizado
La lucha contra el crimen organizado ocupará un lugar central dentro del plan.
Para ello, el Ministerio de Seguridad Pública coordinará siete Fuerzas de Tarea especializadas, enfocadas en fenómenos específicos como secuestros, sicariato, mercados ilícitos, ciberdelitos y control fronterizo.
También se incorporará una unidad dedicada al análisis financiero criminal, con el objetivo de perseguir el lavado de activos y las fuentes de financiamiento de las organizaciones delictuales.
Según la cartera, la meta es que la persecución financiera contra el crimen organizado esté plenamente operativa durante 2026.
Cárceles y fortalecimiento policial
El plan también considera medidas para reforzar el control penitenciario, incluyendo módulos de máxima seguridad, fortalecimiento de los perímetros y bloqueo de señales telefónicas para evitar que se cometan delitos desde el interior de las cárceles.
"Son tres áreas que son típicas de la seguridad pública, como la prevención, el control y la institucionalidad, y de ahí hacemos una bajada en 7 focos de gestión (...) Nosotros queremos llegar a fin de año con cinco recintos con módulos de máxima seguridad. Son celdas individuales donde los presos ocupan trajes amarillos con azul, la ropa se la da el Estado. No salen de sus celdas, salvo para tomar patio entre una y dos horas al día. Salen de sus celdas completamente esposados. Ellos comen, hacen todo dentro de su celda. Tienen un régimen de visita restringido", explicó el ministro Arrau en conversación con 24 Horas.
En paralelo, el Gobierno buscará aumentar la dotación de Carabineros, la PDI y Gendarmería mediante la ampliación de cupos en las escuelas de formación y la modernización de las carreras funcionarias.
La autoridad sostiene que estas medidas buscan revertir la pérdida cercana a mil funcionarios por año registrada en las instituciones de seguridad.
Las leyes que impulsará el Gobierno
La estrategia será acompañada por una agenda legislativa considerada clave para mejorar la capacidad operativa del Estado.
Entre las iniciativas priorizadas figuran la Ley de Flagrancia, que amplía de 12 a 24 horas el plazo para detener a una persona sorprendida cometiendo un delito; el proyecto de Juicio Oral en Ausencia, destinado a enfrentar las más de 77 mil órdenes de detención pendientes; la Ley de Tolerancia Cero contra el Crimen Organizado; la nueva Ley Orgánica de Gendarmería y la modernización de la carrera de Carabineros.