Gael Yeomans y su postulación a encabezar el Frente Amplio: “La conducción actual y la presidencia ya cumplió un ciclo”
Ad portas de las elecciones internas del Frente Amplio, la diputada calificó de "amateur" al Gobierno de José Antonio Kast, llamó a articular a la oposición para frenar la agenda del Ejecutivo y marcó diferencias con el liderazgo de la actual presidenta de la colectividad, Constanza Martínez.
Sábado 1 de agosto de 2026
En un escenario marcado por las críticas a la desconexión de la política con las personas, la diputada plantea que el Congreso y los partidos deben recuperar el vínculo con la ciudadanía y responder a las demandas que marcaron las últimas elecciones.
En entrevista con 24horas.cl, la diputada Gael Yeomans abordó este y otros temas a semanas de las elecciones internas de su partido, el Frente Amplio.
Existe la percepción de que muchas veces las discusiones del Congreso no logran conectar con las preocupaciones cotidianas de la ciudadanía. ¿Comparte ese diagnóstico?
A quienes hacen política les falta calle. Esa es la impresión que da. Les falta conversar con personas comunes que les cuesta llegar a fin de mes, que tienen que pagar las cuentas, que tienen que pagar la colegiatura de los hijos, que han visto cómo sus cuentas han ido subiendo y sus sueldos no suben en la misma proporcionalidad.
Uno aspira, y esto lo digo siendo diputada del Frente Amplio, a que las voces de la sociedad ingresen al Congreso. Eso le da un piso de realidad a nuestra legislación.
Y respecto a la visión que tiene del gobierno de José Antonio Kast ¿Considera que hay algo que hayan hecho bien hasta el momento?
Tengo una visión crítica. No solo yo. Sectores de derecha han manifestado lo mismo. Creo que es un gobierno amateur, sin alma. Luego de cuatro meses su propia exvocera se transformó en una figura de oposición. Eso habla de ser amateur: poner a una persona que no estaba en las condiciones de asumir la vocería de gobierno ni un ministerio.
Creo que el gobierno de José Antonio Kast ha intentado, y por eso digo que son sin alma, poner en agenda una prioridad que no es de la sociedad. Mientras necesitamos recursos para enfrentar la situación climática del país, se le quitan recursos al Estado para abordar esa situación. Se desarman los municipios, porque se le quitan recursos que, hasta el momento, no contamos con certezas de que la compensación se genere.
Cada semana hay un nuevo avance para la materialización de la Megarreforma ¿Qué espera usted que ocurra de aquí al 4 de agosto cuando se retome la conversación?
Primero, que los alcaldes y alcaldesas tengan una voz más protagónica. Son ellos quienes deben enfrentar a sus propios vecinos con menos recursos para las necesidades que tienen. Se debe buscar una unidad entre los parlamentarios y la sociedad en su conjunto para enfrentar esta situación y lograr doblarle la mano al gobierno.
Esto no fue solo porque los parlamentarios no se quisieron quedar a la sesión. Les falta más apertura, un diálogo real. No hubo diálogo en toda esta reforma, seamos bien francos. Quisieron imponer su visión a como diera lugar.
Ahora viene la agenda laboral. Esta es la segunda, digamos, agenda importante que va a tener el gobierno en esta etapa. Para enfrentar esa agenda necesitamos unidad. Es la única herramienta para hacerle frente y doblarle la mano, primero, a Quiroz, pero sobre todo, a la terquedad que está asumiendo el presidente.
No es un tema de izquierda o derecha. Es tener la responsabilidad de contar con recursos que estén disponibles para las necesidades de las personas.
¿Cree usted que hay personas que defienden esa clase de agenda valórica a toda costa?
Sí, es que yo no veo ahí que exista verdadera creencia o convicción en Dios, ni en las convicciones religiosas que dicen tener. Yo conozco gente que de verdad profesa su fe y lo hace en ollas comunes, en juntas de vecinos, en iglesias de mi distrito. Nosotros todavía tenemos un cura obrero. Yo pienso que la solidaridad es un principio que se supone que viene de ahí, de una convicción que debe ser transversal. A veces cuesta encontrarla en quienes más tienen.
¿Considera que hay ministros que deben dar un paso al costado?
El ministro Quiroz, quien ha sido irresponsable con las arcas fiscales. La decisión de mantenerlo solo responde al diseño de gobierno del Presidente Kast. Y eso me parece más grave. Solo por su respaldo se ha mantenido durante todo este tiempo.
Un ministro que sea así de indolente con las personas no debe estar en un cargo tan relevante como el Ministerio de Hacienda.
Respecto a la contingencia de las últimas semanas ¿Cómo ve la respuesta del gobierno ante el reciente sistema frontal?
Llegaron tarde. El ministro Poduje tuvo alocuciones terribles. Hay una catástrofe que ha costado vidas, que dejó casas inundadas. Uno debe tener empatía, eso se pide a las autoridades.
Además de llegar tarde, han sido poco empáticos y no han dispuesto los recursos suficientes. Ni siquiera han hecho anuncios para tranquilizar a las personas, en relación a que se va a contar con esos recursos para salir adelante. Los anuncios han sido insuficientes para el nivel de catástrofe que ha tenido el país.
La disputa por la conducción del Frente Amplio
La candidatura de Yeomans se presenta como una alternativa a la actual conducción del partido. La diputada sostiene que el FA debe abrir una nueva etapa y asumir nuevos desafíos políticos.
¿Qué la diferencia a usted en el estilo que posee Constanza Martínez?
Creo que la conducción actual, y la presidencia, ya cumplió un ciclo. Necesitamos un FA que mire los nuevos desafíos que enfrentamos. Lo digo porque ya terminó el ciclo de constitución del partido. En ese momento necesitábamos una lista de unidad que permitiera asumir la fusión de dos partidos.
Hoy, desde nuestra lista, buscamos un Frente Amplio de mayorías. Me gustaría ver a mi distrito reflejado en el partido. Las mujeres trabajadoras, madres solteras, trabajadores del retail. Creo que la actual conducción no lo hizo. No estaba dentro de sus prioridades.
En esta nueva conducción nos proponemos ese desafío. Lo asumimos así. Nos gustaría que el Frente Amplio, el partido más grande de Chile, no solo lo sea en la cantidad de militantes, si no que lo parezcamos. En el protagonismo, en la fuerza, en la firmeza para enfrentar el gobierno de José Antonio Kast.
Me siento orgullosa de nuestros avances, de la historia como partido, pero sé que el FA y el país pueden dar mucho más. Para eso necesitamos enfocarnos en este nuevo desafío.
¿Cree que al FA o a los partidos que lo precedieron les faltó acercarse a las clases populares?
No, más bien estoy pensando en lo que viene. En asumir el desafío hacia delante. Quiero un FA que avance, no que se quede estancado y mire hacia atrás.
Quiero un FA que sea un partido de mayorías, no solo por la cantidad de firmas, si no por la representación y diversidad en los liderazgos. Eso es posible de hacer, mientras tengamos una propuesta, un horizonte, mientras nos dispongamos a ello.
Quiero avanzar desde la unidad desde la construcción con distintos actores sociales y políticos, pero darle voz protagónica a nuestro partido. Eso es lo que se espera en las regiones, en la descentralización, que también en esa mirada hace falta.
En el caso de los partidos siempre está sobre la mesa el asunto de las generaciones de recambio. ¿Cómo le gustaría a usted involucrarse en esos temas en caso de ganar la presidencia?
Nosotros tenemos frente estudiantiles que tienen participación activa. Están en la mesa directiva de la FECh. También están en la presidencia de la Feusach. En el mundo secundario también están representados en nuestra lista, participan junto a nosotros.
Desde ahí queremos levantar la opción de que el FA sea un partido que represente a una fuerza transformadora que mire el porvenir, que mire el futuro. Para eso tiene que ser con la juventud.
En el caso de ganar la presidencia, ¿cómo busca calmar los ánimos de quienes son más cercanos a Constanza Martínez?
Creo que como partido hemos sido muy sabios al formar nuestra estructura. La dirección nacional es una dirección integrada, por lo que todos estaremos ahí.
En este momento, se trata de la definición de quién queremos que encabece el partido. Esa es la propuesta que estamos presentando. Al menos yo, y nadie me puede acusar de lo contrario, trabajo aspirando a la unidad del proyecto. Siempre me he dispuesto a ello y lo seguiré haciendo.
Solo creo que son momentos de un cambio, para tener más fuerza y tomar los desafíos que vienen con una perspectiva más amplia. A eso apuntaremos en los debates que vienen.
En caso de ganar la presidencia del FA, ¿cómo buscaría tender puentes con otros partidos del progresismo y con quienes le gustaría sentarse a tener conversaciones?
Mi llamado como nueva Presidenta del FA va a ser a la unidad no sólo en el Congreso, sino todas las fuerzas progresistas, de izquierda y democráticas en la sociedad civil, a los alcaldes, concejales, a todos quienes estén disponibles para defender lo avanzado.
También a esas personas sensatas en partidos como el PDG, que sabemos están incómodas con la agenda del Partido Republicano.
Una mayoría no se construye únicamente en una mesa entre partidos: se construye conectando el sentido común con las necesidades y experiencias de las personas.
Cuando Beatriz Sánchez fue candidata presidencial, usted dijo que se debía posicionar como una líder del progresismo. Sin embargo, hoy ella ocupa otro cargo. En caso de ganar la presidencia del FA, ¿le gustaría ser una líder que aunara las fuerzas del progresismo?
Pienso que este es un momento en que necesitamos unidad, no solo del progresismo, no solo de los partidos políticos, no solo de los parlamentarios. Unidad con los alcaldes, unidad con la sociedad civil, unidad con las organizaciones sindicales, unidad con todo aquel que crea que lo que está sucediendo en Chile es una injusticia. Porque no puede instalarse la desesperanza.
Desde el Gobierno y los sectores más poderosos del país han querido instalar la sensación de que arrasarán con todo y que tienen el poder para ello. Solo diré que ellos ganaron por dos votos en el Senado y la unidad de la sociedad es más fuerte que dos votos.
Hay una prioridad que descansa en la presidencia del Frente Amplio: lograr que esa unidad sea efectiva.
En caso de no ganar la presidencia del partido, ¿cómo usted espera posicionarse en el FA tras los comicios?
Vamos a aportar en el espacio en que nos corresponda. Somos muy respetuosos de la democracia y de la decisión que tomen nuestras compañeras y compañeros.
Siempre hemos aportado al partido desde lo que creemos. Pero creemos que hay un sentido en militar en decir lo que pensamos, proponer las ideas que tenemos. No hay que ocultar esa diferencia, esos matices, para cuidar el partido.
Nuestro mismo partido lo demostró con su congreso ideológico. Discutimos diferencias, hubo debates y desde ahí sacamos síntesis que nos fortalecen.