Paulina Vodanovic y la negociación de la megarreforma: "El ministro Quiroz no escuchó la voz de los expertos"
La presidenta del Partido Socialista no cree que el ministro Quiroz haya tenido una buena conducción del debate. Sobre ese y otros temas versa la siguiente entrevista.
Sábado 25 de julio de 2026
Paulina Vodanovic, senadora y presidenta del Partido Socialista, cree que el gobierno no escuchó a los expertos que se pronunciaron sobre la Ley de Reconstrucción Nacional, mejor conocida como megarreforma.
Sobre ese y otros temas, como reinserción social y las diferencias en el progresismo, la senadora conversa con 24Horas.cl.
La megarreforma sufrió una baja en la suma urgencia esta semana. ¿Qué opina del Ministro de Hacienda y su actuar en el proyecto?
La megarreforma, según el Consejo Fiscal Autónomo, debió tener un diagnóstico y soluciones propuestas en común. Eso no ocurrió.
El diagnóstico del gobierno está errado, centrado solo en las empresas. Como PS estábamos abiertos a rebajar el impuesto a la primera categoría si es que se compensaba a las personas.
Se busca rebajar el impuesto a las empresas de un 27% al 23%, lo que es una menor recaudación. El impuesto de los socios igual se rebaja porque se pagan a través de la empresa. Por lo tanto, existe una doble rebaja y doble detrimento a las arcas fiscales.
49 personas expusieron sobre ello y el ministro Quiroz no fue a ninguna de esas sesiones, no escuchó la voz de los expertos. Cuando se dice que el gobierno no escuchó, literalmente no lo hizo.
Hace unos días, la senadora Danisa Astudillo se enfrascó en una discusión con el senador Rodolfo Carter en medio del debate por la megarreforma en la comisión mixta. Usted quedó al medio de ese cruce, que estuvo marcado por un tono elevado. ¿A qué atribuye ese comportamiento?
Todos somos personas. Creo que Danisa se molestó por lo dicho y palabras sacan palabras. A mí me terminó dando risa porque la cuña de Carter era algo como “marxistas de TikTok”. Puedo entender que a veces uno se molesta. Somos personas.
Eso no pasa de ser un tema puntual. Todos estamos en la senda de trabajar y estudiar sobre los temas que se discuten.
¿Hay personas que participan en la política que utilizan declaraciones explosivas para atraer adherentes?
No dudo que en las redes sociales eso tiene un impacto y resulta exitoso. Pero no sé si es eficiente para solucionar los problemas de las personas. Nosotros como parlamentarios y como políticos debemos estar para ver los problemas de la gente. Se deben buscar soluciones y construirlas de algún modo.
Mi posición no va en el sentido de criticar aquello, sino de cómo complementar las estrategias. Cómo ser capaces de denunciar, criticar, oponernos, a temas en los que no estamos de acuerdo por convicciones.
Se dice que el lenguaje del congreso no es traducido correctamente a las personas.
Lamentablemente nos dedicamos a hacer leyes. Entonces, el lenguaje obviamente tiene que ser el que corresponde para que las leyes queden redactadas de la manera que debe ser.
No estoy de acuerdo con que el lenguaje aleje. Existe un esfuerzo en los parlamentarios de explicar en redes sociales y comunicarse con su electorado. De estar en el territorio explicando el trabajo legislativo.
Evidentemente un chascarro, una pelea, una discusión, saldrá por las redes sociales, y la discusión seria, informada, fundada, no sirve para el rating, para las métricas. La gente se queda con una opinión que difiere de la realidad. Los canales de televisión de la Cámara de Diputados y el Senado no son los más vistos.
¿Cómo observa usted la situación en el Maule? ¿Cree que la respuesta de este sistema frontal se generó a tiempo?
La región del Maule es una región expuesta a fenómenos de esta naturaleza. Hace tres años tuvimos dos inundaciones que terminaron en dos ocasiones con ciudades como Licantén inundadas enteras. Este sistema frontal se supo con anticipación.
Yo le comenté a la ministra de Energía que me preocupan las condiciones laborales de los subcontratados, como el trabajador de CGE que murió en Curepto. Los derechos de los trabajadores tienen que resguardarse.
¿Faltó que las autoridades se involucraran más?
La situación que ocurrió, de forma particular en el norte, es algo que escapa a la normalidad. Hace tres años en el Maule pasó algo similar cuando los ríos salieron de su cauce. Ahora llovió en lugares en el que no están preparados, ni las casas, ni los caminos, ni las quebradas, para la cantidad de lluvia que cayó.
Nos falta mucho como país al momento de prepararnos para estos eventos.
¿El presidente Kast ha excluido a la oposición de las conversaciones tras el temporal?
Es que no son conversaciones. En el Maule, el delegado presidencial anterior, Humberto Aqueveque, citaba a todas las autoridades, sin distinguir partidos políticos. Ahora eso no ocurrió. Eso constituye una discriminación porque somos representantes de la ciudadanía. Tenemos el deber y derecho de colaborar en situaciones como esta.
En el gobierno de Gabriel Boric se hablaba de las dos almas del oficialismo. Hoy se habla de las dos almas en la oposición. ¿Es así?
Yo debo ser la primera que estuvo en contra de eso por algo bien simple: el Socialismo Democrático y Apruebo Dignidad son dos articulaciones que han terminado con el tiempo.
Hoy somos una oposición con dos grandes bancadas. Una es el Socialismo Democrático y otra el Comité Unido. Al final actuamos de forma coordinada, lo que no significa que actuemos igual. Es una coordinación estratégica en donde damos las formas para abordar diferentes temas.
No solo queremos ser oposición. Tenemos que volver a ser gobierno. Tenemos que tener una posibilidad de construir un proyecto político que se le ofrezca al país y volver a gobernar.
¿Qué le falta a la izquierda para estar alineada?
Eso de que un partido es de una forma u otra no me parece. En el mismo Frente Amplio, cuando votaron un proyecto de ley, aparecieron memes de que existían tres bancadas, porque tuvieron votaciones diferentes.
Eso tiene que ver con la autonomía parlamentaria. Como uno se para frente a los temas. No creo que ni siquiera dentro de un mismo partido todos sean iguales. Las diferencias deben procesar de forma que el partido tenga una posición común frente a ciertos temas, sobre todo cuando son relevantes para el país.
Paulina Núñez llegó a la presidencia del Senado gracias a un acuerdo transversal. En esa línea, su nombre fue el que se propuso para encabezar la testera el próximo ciclo. En vista de lo ocurrido con la megarreforma y las discusiones con la derecha, ¿cree que ese acuerdo sigue vigente?
Nosotros tomamos un acuerdo para encabezar las comisiones y para que los partidos que se suscribieron tuvieran participación en la mesa. De tal manera que fue RN, PS, UDI y Evópoli el último año.
Las cosas no deben mezclarse. El acuerdo que se hizo debiera cumplirse. Aquí lo relevante, más que los nombres o acuerdos, es darle conducción a las comisiones.
Lo ocurrido en la Cámara de Diputados es complejo, porque la izquierda y centro-izquierda quedó fuera del acuerdo administrativo. Quedaron sin presidir comisiones importantes, sin participación en la vida misma del Congreso. Nosotros suscribimos un acuerdo para darle gobernabilidad al Congreso.
¿Pero cree que exista voluntad de respetar ese acuerdo?
Es una decisión que se tomó en el momento a la luz de lo que había. No creo que sean materias para discutir ahora. No le aporta a nadie, no le soluciona un problema a nadie. Lo importante es que el Senado funcione de forma adecuada.
Tenemos que dejar de lado una época de varios conflictos internos que existieron. Hay que abocarnos a lo que corresponde, que es legislar. Me preocupa mucho la seguridad y veo que los proyectos en la materia no avanzan, que es mucho más importante que la testera del Senado.
La visión sobre seguridad: "Tienen una visión parcial de las soluciones y del diagnóstico"
¿Cree que el gobierno de José Antonio Kast no ha puesto la seguridad como un tema fundamental?
Eso fue un caballito de batalla de la campaña. Todos lo vimos y lo vivimos. Como se anunciaron expulsiones, incluso había un reloj que tenía la cuenta de los días que faltaban para que todo cambiara.
Se hizo una visión negativa de los migrantes en circunstancias en que existen personas, por ejemplo, en el Maule, que llegaron en 2010. Muchos médicos, personal de salud, que llegó desde Venezuela a apoyar en Chile y terminaron quedándose.
Yo no estoy por estigmatizar a la gente. Creo que quienes cometen delitos, sean chilenos o extranjeros, deben ser perseguidos y cumplir su condena. Ojalá que los extranjeros cumplan sus penas fuera del país y no atiborren las cárceles ni operen desde el interior de ellas. Ahí existe una falencia porque, por ejemplo, la ley de droga impide que ellos sean expulsados.
Nosotros hemos propuesto que se expulsen con garantía de que no regresen a Chile, pero la derecha se opuso. Creo que es una discusión importante de dar.
En su minuto se dijo que era una metáfora. ¿Usted cree que el gobierno superó ese momento?
El gobierno tiene un plan que no comparto. Tienen una visión parcial de las soluciones y del diagnóstico. No hablan de los pobres, no hablan de la pobreza, salvo para criminalizarla.
Cuando se habla de incivilidades yo estoy de acuerdo en que se sancione a quien hace un grafiti o rompe un bien público. Pero me pregunto, ¿alguien que vive en un ruco está en una incivilidad o en abandono social? No creo que la gente elija vivir en los rucos.
¿Por qué debemos poner en un registro a alguien que está en abandono? Distinto es si esa persona es delincuente, ya que ahí no basta con un registro de incivilidades, debe ser penalizado por lo que cometió. El Estado falla con nuestros niños, sobre todo con los que están institucionalizados.
Sobre el tema de las cárceles, hace poco Khristian Briones publicó una carta al director en El Mercurio realizando un llamado a las autoridades para que se avance en la reinserción social. ¿Cree que el país está al debe en esas temáticas?
Son políticas de Estado que deben pensarse a largo plazo. Se debe abordar con especial énfasis a los niños, los hijos de los presos, ya que aquí hay un círculo vicioso. Los presos son hijos de presos.
Las mujeres en general están cumpliendo condena por microtráfico y tienen a sus hijos hasta los 2 años en la cárcel. Después esos niños quedan entregados a su suerte y se repite el círculo.
Hay que entender que la gente puede optar por otra vida y tener la voluntad de hacerlo. Las iglesias juegan un rol importante en la reinserción dentro de las cárceles, para darles una nueva oportunidad a las personas de recuperar sus vidas, pero esa es una labor del Estado, que debe cumplirla.
Hay parlamentarios que defienden una agenda valórica. ¿Se refugian en sus creencias para eso?
Yo soy católica y veo una utilización de la defensa del derecho a la vida. Encuentro una crueldad el proyecto "Escucha su corazón".
La compasión también es católica y no me parece que el proyecto vaya en ese sentido. Es una crueldad al borde de la tortura psicológica. Me parece que las cosas tienen un límite y existen sectores que traspasan esos límites, no sé si como una provocación o para desviar la atención de otros temas.
La candidatura de Michelle Bachelet a la secretaría general de la ONU avanza sin sobresaltos. ¿Cree usted que el gobierno puede terminar dando marcha atrás en sus dichos?
El gobierno le restó su apoyo y dejó de lado los intereses del Estado solo para caer en la pequeña política. No entienden el orgullo que representa para un país como el nuestro, al fin del mundo, tener a una Secretaria General de Naciones Unidas.
Yo creo que Bachelet será la próxima Secretaria General de la ONU. Así como fue la primera presidenta de Chile, también será la primera mujer en encabezar la ONU y reformularla. Ponerla al servicio de la paz.