“Es un fenómeno aparte”: el origen de las intensas tormentas en el norte
Meteorólogos detallan el origen del fenómeno y aclaran por qué no está ligado al fenómeno de El Niño.
Martes 14 de abril de 2026
Las intensas precipitaciones y tormentas eléctricas que se registraron en la región de Atacama y el sur de Antofagasta sorprendieron a la población. Sin embargo, pese a su magnitud, especialistas coinciden en que se trata de un fenómeno aislado y no relacionado con el fenómeno de El Niño.
Tormentas eléctricas y lluvias: ¿qué ocurrió en el norte?
El meteorólogo de la Dirección Meteorológica de Chile, Andrés Moncada, explicó a 24horas.cl que el evento tuvo un origen específico en la atmósfera.
"Se trata de una baja segregada, o también conocido como núcleo frío en altura, que es básicamente una masa de aire frío en los niveles más altos de la atmósfera".
Este fenómeno genera inestabilidad al interactuar con aire más cálido, lo que favorece la formación de nubosidad, precipitaciones e incluso tormentas eléctricas.
"Este núcleo o bolsa de aire frío en los niveles altos está rodeado por aire más cálido y, por lo tanto, eso inestabiliza la atmósfera, se generan movimientos de ascenso, que es un básico para que se generen precipitaciones, nubosidad, tormentas eléctricas", agregó.
El sistema afectó durante la noche del lunes y la madrugada del martes entre Antofagasta y el norte de Coquimbo.
Expertos descartan relación con el fenómeno del Niño
Tanto Moncada como el meteorólogo de Servicios Climáticos, Álvaro Constanzo, coinciden en que este evento no puede asociarse al fenómeno del Niño.
"No, no, no, es un fenómeno aparte. De partida, actualmente las condiciones detallan un estado de neutralidad, es decir que no hay una manifestación tanto del Niño y tampoco la Niña", afirmó Constanzo.
En la misma línea, Moncada reforzó:
"Sí, totalmente de acuerdo con Álvaro Constanzo, es un fenómeno que no se le puede asociar al fenómeno del niño, es un evento independiente".
¿Por qué no se puede considerar fenómeno del Niño?
Según Constanzo, el fenómeno del Niño no se define por eventos puntuales, sino por condiciones sostenidas en el tiempo y a gran escala.
"Generalmente cuando establecemos un fenómeno del Niño hablamos de una condición un poquito más climatológica que tiene que perdurar por al menos un par de meses".
Además, su monitoreo se basa en cambios en la temperatura del océano Pacífico tropical y su impacto global.
"Actualmente las condiciones [...] detallan un estado de neutralidad [...] esto no implica que el fenómeno, al menos como nosotros lo conocemos [...] tendría relación con este evento aislado".
El experto también subrayó que el Niño modula principalmente las precipitaciones estacionales, no eventos de corta duración.
"Uno esperaría [...] que en la medida que tengamos un evento desarrollado del tipo el Niño, deberíamos tener condiciones sobre lo normal en precipitaciones [...] cuando nosotros acumulamos, por ejemplo, toda la precipitación caída durante el invierno".
¿Cuándo podría llegar el fenómeno del Niño?
De acuerdo con Constanzo, las proyecciones apuntan a los próximos meses, pero no a la situación actual.
"Para el trimestre de mayo, junio, julio se espera que este fenómeno se desarrolle [...] con un 70% de probabilidad. Ya para el invierno [...] esta probabilidad crece a un 80%".
Sin embargo, incluso si se concreta, sus efectos se verían a escala estacional y no como eventos aislados como el ocurrido en el norte.