Estrategia digital de salud mental infantil reduce listas de espera en la Región de O'Higgins
A través de atenciones sincrónicas remotas, el servicio busca disminuir las brechas de acceso y agilizar el diagnóstico temprano en niños, niñas y adolescentes de las comunas más alejadas.
Miércoles 8 de abril de 2026
Con el propósito de enfrentar las dificultades de acceso y optimizar la oportunidad diagnóstica en salud mental, el Servicio de Salud O’Higgins puso en marcha una innovadora estrategia de atenciones sincrónicas. Esta iniciativa permite conectar de forma telemática a especialistas con pacientes infantojuveniles, priorizando a quienes residen en zonas rurales o apartadas de los grandes centros de salud.
El doctor Pablo Espoz, psiquiatra infantojuvenil, detalló que este proyecto nace como una respuesta directa a la necesidad de disminuir la reducción de listas de espera en la zona. “La idea es llegar más temprano, poder diagnosticar antes y apoyar a los equipos locales para generar intervenciones mucho más eficaces y oportunas, evitando las largas listas de espera que muchas veces existían”, explicó el especialista.
Metodología de atención remota
El sistema funciona de manera coordinada con la Atención Primaria de Salud (APS). En una primera instancia, los equipos locales realizan la pesquisa inicial y recopilan los antecedentes del menor y su entorno familiar. Posteriormente, se establece una conexión remota donde el especialista evalúa aspectos críticos del desarrollo, tales como la conducta social, el lenguaje, la alimentación y el impacto del uso de pantallas.
Tras la sesión, se generan informes detallados para orientar tanto a las familias como a los médicos de los centros locales. “Con esta información elaboramos informes tanto para la familia como para el equipo de salud, lo que permite comprender mejor la situación y definir las acciones a seguir, ya sea continuar el manejo en el nivel local o gestionar una derivación oportuna a especialidad”, precisó el doctor Espoz.
Impacto en el diagnóstico temprano
La prontitud en la atención es el pilar de esta estrategia de salud mental, ya que permite intervenciones en etapas clave del crecimiento. Según los expertos, la reducción de listas de espera es vital, pues un diagnóstico tardío puede complejizar el apoyo terapéutico necesario para el desarrollo de los niños.
Desde la perspectiva de los usuarios, la iniciativa ha tenido una recepción positiva. Camila Fuentes, madre de tres hijos dentro del espectro autista, compartió su testimonio sobre el acceso a estas prestaciones en contextos de vulnerabilidad. “A mí personalmente me ayuda un montón. No tengo acceso a atención particular y llevo tiempo esperando diagnóstico para mis hijos más pequeños. Esta oportunidad nos alegra, porque finalmente podemos acceder a algo que necesitábamos hace mucho tiempo”, relató.
Acompañamiento integral a las familias
Además del aspecto técnico y clínico, la estrategia destaca por integrar al grupo familiar en el proceso terapéutico. La visión integral busca que el entorno del paciente reciba las herramientas necesarias para enfrentar diagnósticos complejos.
Al respecto, Fuentes valoró el compromiso de los profesionales involucrados: “Aquí hay profesionales con mucha vocación, hay cariño, preocupación. Se entiende que el autismo no es solo del niño, sino de toda la familia”. Asimismo, destacó que contar con estas atenciones entrega un mensaje de confianza a otras familias que atraviesan situaciones similares en la región.