Sancionan a fiscal y a ex abogado asistente por negligencia que permitió fuga de miembros del Tren de Aragua
El entonces fiscal jefe de esa localidad y que hoy trabaja en la Fiscalía Centro Norte, Patricio Jory, fue castigado con un mes de suspensión y el 10% de su remuneración. En tanto, el exabogado asistente, Luis Soto, recibió la suspensión por dos meses. Este último, interpuso un recurso de protección en la Corte de Santiago, donde argumenta que, pese a ser el hilo más delgado, se aplicó en su contra una medida más gravosa que a la jefatura.
Martes 21 de julio de 2026
La Fiscalía Nacional sancionó al fiscal Patricio Jory Echeverría y al ex abogado asistente Luis Soto, cuya omisión en 2024 -al no solicitar la prisión preventiva- permitió la liberación temporal de cinco miembros del Tren de Aragua, imputados en una investigación por secuestro.
De acuerdo con el oficio firmado por el titular del organismo, Ángel Valencia, Jory fue castigado con un mes de suspensión del cargo y el descuento del 10% de su remuneración (poco más de 700 mil) por su responsabilidad administrativa, ya que era el superior jerárquico de Soto al momento de los hechos.
Por su parte, el ex asistente -quien ya no pertenece al Ministerio Público- recibió una sanción de dos meses de suspensión de funciones.
Los hechos que derivaron en las sanciones, se remontan al 3 de junio de 2024. En esa fecha, Soto compareció ante el Juzgado de Garantía de Los Vilos, en una audiencia donde los integrantes de la banda criminal -hoy condenados por secuestro y asociación ilícita- solicitaban modificar sus medidas cautelares.
En la oportunidad, el bajo desempeño del aludido llevó a que la magistrada, Daniella Pinto, lo reprendiera de forma severa por el evidente desconocimiento de la causa. Ante la falta de argumentos y la no solicitud de prisión preventiva por parte de la Fiscalía, el tribunal otorgó la libertad a los imputados.
El error
El dictamen judicial desató un cúmulo de reacciones tanto públicas como políticas, porque se trataba de un caso tramitado por delitos de criminalidad organizada. Esto obligó a desplegar un operativo policial para recapturar a los prófugos, lo que se concretó semanas más tarde, salvo el de un sujeto que se entregó voluntariamente.
Luego del revuelo que provocó la situación, el fiscal regional de Coquimbo, Patricio Cooper, instruyó un sumario interno.
De acuerdo con el expediente, el persecutor Jory reconoció el error cometido. Este factor, sumado a su irreprochable conducta anterior, evitó una sanción mayor. Actualmente, Jory se desempeña en la Fiscalía Centro Norte.
El sumario también alcanzó al ahora exadministrador de esa fiscalía Víctor Vicencio Ahumada. En la documentación se establece que le cupo responsabilidad por la falta de coordinación en la tramitación de causas junto a Jory. El funcionario fue sancionado con una amonestación privada.
Informe Especial intentó obtener una versión del fiscal Jory, pero explicó que no entregaría su versión sobre el caso.
Hilo más delgado
Luego de la resolución adoptada por Ángel Valencia, Soto interpuso un recurso de protección ante la Corte de Apelaciones de Santiago, calificando la medida de "ilegal y arbitraria" al acusar que sus descargos no fueron ponderados correctamente.
En el libelo, Soto argumentó que su desempeño no debió equipararse al de un fiscal adjunto “experto”, ya que sus propios superiores calificaban su perfil como "muy básico", reconociendo su "falta de experticia y la necesidad de supervisión constante".
En ese contexto, Soto impugnó que se le aplicara un castigo "infinitamente más gravoso" que al fiscal Jory:
"Sancionar el efecto (el error del asistente) con mayor dureza que la causa (la negligencia jerárquica y la falla del servicio) quiebra el principio de proporcionalidad", detalla el texto.
Cabe recordar que Soto, al momento de los hechos llevaba poco más de cinco meses en el Ministerio Público.
La acción judicial se encuentra a la espera de ser admitida a tramitación por el tribunal de alzada capitalino.