Cuba rechaza dichos de Trump y asegura que su sistema político “no es negociable”
Desde La Habana abrieron la puerta a una relación con Estados Unidos, pero advirtieron que no aceptarán presiones ni cambios en su modelo político.
Europa Press
Sábado 21 de marzo de 2026
El Ejecutivo cubano ha rechazado "categóricamente" este viernes cualquier cambio en su sistema político pautado desde Estados Unidos, después de que el presidente Donald Trump asegurase que tendría "el honor" de "tomar o liberar Cuba".
"Puedo confirmar categóricamente que el sistema político de Cuba no es negociable, y por supuesto ni el presidente ni el cargo de ningún funcionario en Cuba están sujetos a negociación con Estados Unidos", ha aseverado el viceministro de Relaciones Exteriores cubano, Carlos Fernández de Cossio, en una rueda de prensa recogida por la Agencia Cubana de Noticias (ACN).
Fernández de Cossio ha puntualizado que no descartan que las dos naciones puedan alcanzar "determinados acuerdos de interés mutuo" como ya ha ocurrido en "experiencias anteriores", al tiempo que ha apuntado a la existencia de otros "asuntos de repercusión para los dos países que pueden incluirse de forma prioritaria en las negociaciones". Por ejemplo, temas relacionadas con la cooperación regional en materia de seguridad nacional y lucha contra el narcotráfico.
En este contexto, el representante cubano de Exteriores ha lamentado la "agresividad" y el "carácter despiadado" de Estados Unidos hacia Cuba, "que ya dura casi siete décadas y provoca daños de toda índole, sobre todo en la vida cotidiana de los cubanos".
No obstante y pese a la "incapacidad (...) del poder estadounidense de reconocer y aceptar el derecho de la mayor de las Antillas a su soberanía y autodeterminación", ha apostillado el ministro, "Cuba no es enemiga de Estados Unidos ni representa una amenaza para la nación norteña", indicó el representante.
Estas declaraciones llegan después de que Donald Trump comentó este lunes de que sería él quien tuviera "el honor" de "tomar Cuba" en referencia a su intención de forzar un acuerdo con las autoridades de La Habana o, de lo contrario, impulsar una intervención más directa.