Terror en iglesia de Rancagua: Lo que se sabe del tiroteo que dejó un herido en plena misa
La víctima había asistido a una misa por su madre fallecida y fue atacada a balazos.
Sábado 6 de junio de 2026
Una escena de violencia y angustia se vivió la tarde de este viernes al interior de la parroquia Divino Maestro de Rancagua, luego de que dos sujetos armados irrumpieron en el templo y dispararon contra un hombre que intentó refugiarse dentro del recinto religioso.
El ataque ocurrió en medio de una misa y de una celebración especial por los 30 años de sacerdocio del vicario de la parroquia. La comunidad aún permanecía reunida en las dependencias del lugar cuando la tranquilidad se transformó en una situación de extremo peligro.
Según relató el párroco, padre Cristián Giadach, la jornada había comenzado con la tradicional misa del primer viernes de mes dedicada al Sagrado Corazón de Jesús. Durante la ceremonia, además, se recordó a personas fallecidas, entre ellas una mujer que había muerto recientemente tras ser baleada en el centro de Rancagua y que era madre del hombre atacado.
Tras finalizar la eucaristía, los asistentes compartían en el recinto cuando la víctima ingresó corriendo al templo, intentando escapar de dos individuos que lo perseguían. Fue en ese momento cuando uno de los atacantes entró armado y comenzó a disparar en medio de la iglesia, hiriendo al hombre en al menos dos ocasiones.
La víctima, desesperada por ponerse a salvo, alcanzó a refugiarse en la sacristía. Sin embargo, los agresores continuaron con la persecución: uno de ellos disparó dentro del templo, mientras el segundo intentó forzar la entrada al lugar pateando la puerta y efectuando nuevos disparos.
Al no conseguir ingresar, los sujetos escaparon del recinto. El hombre herido logró llegar hasta el patio de la casa parroquial, donde quedó a la espera de la ayuda de los equipos de emergencia.
El violento episodio provocó momentos de terror entre quienes se encontraban en la parroquia. Sacerdotes, diáconos, adultos mayores y niños tuvieron que lanzarse al suelo para protegerse de la balacera.
“Nunca me había tocado vivir algo así. Siempre hemos sentido el templo como un espacio de refugio y que entren personas armadas a disparar dentro de la casa de Dios es algo muy doloroso y lamentable”, expresó el padre Giadach.
El sacerdote afirmó que lo ocurrido es una señal de la grave crisis de seguridad que enfrenta la comunidad y llamó a no normalizar este tipo de hechos.
Cámaras de seguridad serán claves para esclarecer los hechos y encontrar a los atacantes, mientras que la víctima herida se mantiene internada, pero fuera de riesgo vital.