Fin al spam tras cancelar servicios: los nuevos derechos del consumidor desde diciembre
La entrada en vigencia de la Ley de Protección de Datos exigirá a las empresas eliminar antecedentes personales de antiguos clientes y responder solicitudes en un plazo fijado por norma.
Miércoles 9 de septiembre de 2026
Cerrar una cuenta o finalizar un contrato deja de ser sinónimo de recibir spam telefónico, correos o mensajes promocionales. A contar del 1 de diciembre de 2026, la entrada en vigencia de la Ley 21.719 de Protección de Datos Personales permitirá a los usuarios exigir que las organizaciones dejen de utilizar sus antecedentes con fines comerciales.
La normativa establece el derecho de oposición para frenar el envío de publicidad directa. Además, reconoce las facultades de acceso —para conocer la información almacenada—, rectificación —para corregir datos desactualizados— y supresión, que permite solicitar el borrado definitivo cuando finalice el vínculo publicitario o contractual.
Las entidades contarán con un plazo máximo de 30 días corridos para responder las solicitudes, prorrogables por una sola vez por otros 30 días. En caso de negativa, la firma deberá fundamentar la decisión e indicar las vías de reclamo ante la Agencia de Protección de Datos Personales.
“Cancelar un servicio no significa necesariamente que toda la información deba desaparecer de inmediato, porque pueden existir obligaciones legales. Pero la persona podrá exigir que la organización explique qué datos guarda y con qué finalidad”, señaló Fernando Rodríguez, experto en tecnología en Zerviz Technologies.
La persistencia de promociones ocurre porque los antecedentes suelen quedar archivados en bases de marketing, registros de atención, grabaciones o servidores de proveedores externos. La legislación obligará a las compañías a rastrear y limpiar toda la red interna de plataformas integradas.
Ante eventuales incumplimientos, se recomienda a las personas conservar respaldos del término de contrato y de los mensajes publicitarios recibidos con posterioridad, insumos útiles para sustentar reclamos formales.
“Hoy muchas personas dan de baja un servicio, pero continúan recibiendo campañas comerciales porque sus datos quedaron activos en otra plataforma o fueron compartidos con proveedores externos. El desafío para las compañías será identificar esa información y actuar de manera coordinada, en lugar de limitarse a desactivar la cuenta principal”, explica Rodrígez.