¿Los adultos pueden consumir leche materna? Esto dicen los expertos en salud
Especialistas chilenos explican por qué el consumo de leche materna en adultos no aporta beneficios inmunológicos y advierten peligros de transmisión de enfermedades.
Génesis Villar
Jueves 9 de julio de 2026
¿La leche materna es apta para adultos? Unos videos en redes sociales se han viralizado luego de que una mujer utilizara su propia leche materna para prepararle café a su esposo, además de ofrecer degustaciones a sus amigos.
En dichos registros, los consumidores aseguran que el fluido corporal posee "un sabor dulce similar a la vainilla". Sin embargo, los especialistas descartan cualquier propiedad "milagrosa" para el organismo de una persona adulta.
En conversación con 24horas.cl, la pediatra y académica de la Escuela de Medicina de la Universidad Andrés Bello (UNAB), Mónica Núñez, aclaró el objetivo biológico de este alimento, detallando que su composición cambia según la edad gestacional del bebé y su etapa de crecimiento.
“Aunque contiene múltiples componentes beneficiosos para el bebé, no existe evidencia de que aporte ventajas para la salud de personas adultas. Además, consumir leche materna de otra persona puede implicar riesgos de transmisión de infecciones o de exposición a medicamentos y otras sustancias. Por eso, esta práctica no se recomienda", señaló la pediatra.
Por otra parte, la nutrióloga de Clínica INDISA Maipú, Natalia Aybar, afirmó que "la leche materna es considerada un 'tejido vivo' por el alto nivel de proteínas, anticuerpos, prostaglandinas que posee, que son especialmente importantes en el desarrollo de un recién nacido y lactante. Es sabido, además, que a medida que el lactante va creciendo, este fluido también se va adaptando según sus necesidades nutricionales o de refuerzos inmunitarios".
La anatomía digestiva juega un rol crucial en la absorción de estos nutrientes. Desde la Clínica Santa María, la nutricionista Carla Pinto precisó que el sistema de un lactante es diametralmente opuesto al de un adulto, lo que anula los efectos positivos del fluido.
“No es recomendable consumir leche materna en etapas adultas, ya que no tiene ningún aporte nutritivo como lo es en la etapa pediátrica o infantil (hasta los 3 años), debido a que los componentes de la leche materna se absorben solamente en esta etapa digestiva infantil, adaptándose exclusivamente a las necesidades nutritivas del niño", agregó.
El debate también se trasladó al campo del fortalecimiento inmunológico, una de las principales defensas de quienes promueven esta práctica en redes. Frente a esto, los expertos son enfáticos en reducir las expectativas.
“Poco probable (fortalecimiento inmunológico), no es una vacuna”, sentenció nutrióloga de Clínica INDISA Maipú, quien catalogó el fluido como un elemento hipocalórico para el segmento adulto y advirtió que el virus del VIH puede transmitirse si la manipulación no es supervisada.
El peligro principal radica en el mercado informal de obtención de este elemento. Quienes recurren a donantes externas o desconocidas se exponen a fluidos contaminados con trazas de nicotina, alcohol, drogas o medicamentos consumidos por la madre.
El director médico y nutriólogo del Centro Médico Nueva Estoril, Sebastián Berroeta, advirtió sobre la falta de control sanitario al conseguir el producto fuera de los canales oficiales.
“Es la situación de mayor riesgo, porque no hay forma de verificar si la donante fue evaluada para enfermedades transmisibles, qué medicamentos consume, si hubo consumo de alcohol o drogas, ni si la extracción, almacenamiento y transporte fueron adecuados. Además, actualmente no existe evidencia científica de buena calidad que demuestre que consumir leche materna fortalezca el sistema inmune de un adulto o disminuya el riesgo de enfermedades infecciosas", concluyó Berroeta.