“Muchas ITS pueden avanzar silenciosamente": advierten por aumento récord de gonorrea y sífilis en Chile
“Diagnosticar a tiempo protege la salud de la persona y también la de sus parejas. La prevención y el diagnóstico oportuno deben avanzar juntos”, sostienen especialistas.
Viernes 2 de octubre de 2026
Chile enfrenta un escenario de aumento de infecciones de transmisión sexual. Según los informes epidemiológicos del ministerio de Salud publicados durante este año, la gonorrea registró en 2025 su mayor número de notificaciones de la última década, con 2.682 casos y una tasa de 13,3 por cada 100 mil habitantes. La sífilis, en tanto, alcanzó 11.155 casos y una tasa de 55,2 por 100 mil habitantes, también la más alta de la serie.
De esta manera, el foco está en el diagnóstico, especialmente porque no todas las ITS (Infecciones de Transmisión Sexual) generan síntomas evidentes. La gonorrea, por ejemplo, puede presentarse de manera asintomática, particularmente en mujeres, mientras que otras infecciones pueden permanecer sin manifestaciones clínicas durante parte de su evolución.
“Muchas ITS pueden avanzar silenciosamente. Por eso, hoy el diagnóstico es también una herramienta de prevención. No tener síntomas no significa necesariamente no tener una infección”, explica Andrés Araya, bioquímico, doctor en Microbiología y gerente general de Biotecom.
Entre las infecciones que requieren especial atención se encuentran Chlamydia trachomatis, Neisseria gonorrhoeae y Mycoplasma genitalium. En el caso de la gonorrea, además, existe preocupación por la resistencia a los antimicrobianos. Una nueva norma técnica de vigilancia epidemiológica aprobada por el Ministerio de Salud en 2026 reconoce precisamente la resistencia antimicrobiana como uno de los principales desafíos para el control de esta infección.
El diagnóstico molecular permite detectar directamente microorganismos asociados a ITS y, mediante paneles multiplex, identificar varios agentes en una misma muestra. Biotecom cuenta con soluciones para detectar clamidia, gonococo, Mycoplasma genitalium, Trichomonas vaginalis, herpes y HPV, entre otros.
“La posibilidad de identificar correctamente el agente involucrado entrega información más precisa al equipo clínico y permite orientar de mejor manera el manejo del paciente. Esto es especialmente relevante cuando los síntomas no permiten distinguir por sí solos qué microorganismo está presente”, señala Araya.
Desde Biotecom destacan que un diagnóstico oportuno es clave para detectar ITS y reducir el riesgo de complicaciones y nuevas transmisiones. Los exámenes pueden realizarse ante una situación de riesgo, una nueva pareja sexual o por recomendación médica.
“Diagnosticar a tiempo protege la salud de la persona y también la de sus parejas. La prevención y el diagnóstico oportuno deben avanzar juntos”, concluye Araya.