Ansiedad y depresión: las señales físicas que muchos pasan por alto
Dolores y molestias físicas pueden ser señales de ansiedad o depresión en adultos mayores, explicó un geriatra.
Viernes 2 de octubre de 2026
La ansiedad y la depresión en personas mayores no siempre se manifiestan únicamente con tristeza, preocupación o cambios en el ánimo. También pueden aparecer a través de síntomas físicos y cognitivos que afectan la vida cotidiana.
De acuerdo con cifras del Plan Nacional de Salud Mental 2017–2025, un 11,9% de las personas mayores de 65 años presenta algún trastorno mental en un periodo de 12 meses. Entre los más frecuentes se encuentran la depresión y la ansiedad.
¿Cómo pueden manifestarse?
El doctor Rafael Jara, geriatra del Hospital Clínico Universidad de Chile, explicó que existe una relación entre el estado emocional y la salud física.
“Hay una relación bidireccional: la mente influye en las enfermedades y las enfermedades también influyen en la mente. Se puede estar ansioso sin estar enfermo y, aun así, tener descompensaciones”, señaló.
Entre las manifestaciones físicas pueden aparecer cefaleas tensionales, alteraciones digestivas, como colon irritable, meteorismo, estreñimiento o diarrea sin explicación, y dolores difusos en distintas zonas del cuerpo.
“Las manifestaciones somatomorfas, o lo que antes llamábamos somatizaciones, son muy comunes”, explicó Jara.
Pero el impacto también puede ser cognitivo. La depresión puede presentarse junto con deterioro cognitivo, mientras que la ansiedad puede afectar procesos como la memoria, el cálculo y el lenguaje.
Además, puede aparecer anhedonia, es decir, la pérdida de la capacidad de disfrutar, favoreciendo el aislamiento y una menor vida social.
El dolor es real
El especialista enfatizó que un síntoma asociado a un componente emocional no significa que sea imaginario.
“Las personas no deben ser desestimadas por el hecho de que exista un componente emocional en sus dolencias. (...) Si, por ejemplo, una persona asocia la llegada de sus hijos desde el trabajo con una situación de estrés y eso le provoca cefalea; el dolor de cabeza es real”, sostuvo.
Por ello, es importante realizar una evaluación que permita descartar primero causas físicas y determinar si existe un problema de salud mental.
Para favorecer el bienestar, el geriatra recomienda mantener una rutina activa: “Ayudan mucho el ejercicio, la luz solar, las relaciones interpersonales, mantener el contacto con amigos, participar en actividades y tener días activos.”
Asimismo, destaca que la evaluación con un geriatra puede ayudar a identificar cuándo detrás de un conjunto de molestias existe un problema de salud mental que requiere atención.