Encuesta de Salud Menstrual 2025: El 63% de las mujeres deja de hacer actividades durante su periodo
Un estudio reveló el impacto de los síntomas y la falta de insumos básicos en colegios y lugares de trabajo. Mientras, el proyecto de ley para permiso laboral por menstruación dolorosa sigue congelado en el Congreso.
Sábado 13 de junio de 2026
La menstruación continúa condicionando la vida cotidiana de millones de mujeres en el país. Así lo evidenció la Encuesta de Salud Menstrual 2025, la cual determinó que un 63% de las mujeres ha dejado de realizar actividades sociales mientras menstruaba, exponiendo cómo los síntomas físicos y las barreras sociales afectan la participación diaria y el bienestar.
El estudio muestra que este proceso biológico sigue acompañado de un componente de estigma: un 37% de las encuestadas reconoció ocultar que estaba menstruando y un 32% afirmó haber sentido vergüenza por ello. Estas conductas restrictivas y de ocultamiento presentan una mayor prevalencia en el grupo joven de entre 18 y 24 años.
Síntomas y el debate por el permiso laboral
Especialistas del área de la salud señalan que estos datos visibilizan una realidad con consecuencias directas en la asistencia a clases, el desempeño académico y la productividad laboral, ante la falta de condiciones para sobrellevar dolores, fatiga o malestar físico.
“El dolor menstrual, la fatiga, los cólicos, los mareos y los cambios de ánimo pueden afectar significativamente la calidad de vida, el rendimiento y la asistencia laboral o académica. No se trata de falta de compromiso, sino de síntomas reales”, señala Alejandra Lira, matrona y colaboradora en Meness Concept.
Esta problemática reactiva la discusión sobre el proyecto de ley ingresado en 2023, que busca otorgar un permiso laboral por menstruación dolorosa, una iniciativa que permanece sin avances legislativos desde junio de 2024.
Insumos básicos: La brecha en colegios y empresas
La investigación pone bajo la lupa las condiciones de gestión menstrual en instituciones públicas y privadas. Desde la organización Meness Concept apuntan a la necesidad de igualar el acceso de estos productos con el de otros elementos de aseo tradicional.
"Mientras el papel higiénico y el jabón son considerados insumos básicos en baños de colegios, universidades y lugares de trabajo, los productos de gestión menstrual siguen siendo una deuda pendiente", explica María Jesús Bascuñán, cofundadora de la entidad, quien añade que asegurar toallas higiénicas y tampones es una condición mínima para resguardar la dignidad y asistencia de las personas.
Discriminación y entornos educativos
Un 11% de las mujeres declaró haber sido víctima de discriminación, rechazo o acoso a causa de su menstruación. Al analizar los espacios donde ocurren estas situaciones, los resultados arrojan los siguientes porcentajes:
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Lugares de estudio: 36%
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Lugares de trabajo: 34%
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Vía pública: 25%
Ante este escenario, expertos enfatizan que la salud menstrual en Chile requiere respuestas compartidas. "Cuando miles de mujeres y adolescentes ven afectada su asistencia a clases, su desempeño o su bienestar por falta de acceso a productos, información o espacios adecuados, estamos frente a un desafío social", concluye Constanza Pape, cofundadora de Meness Concept, apuntando a implementar soluciones concretas.