Mieloma Múltiple: los factores de riesgo que aumentan posibilidad del cáncer de sangre
Este tipo de cáncer reduce la producción de células sanguíneas y comprometiendo la función de órganos como los riñones.
Lunes 7 de septiembre de 2026
El pasado 5 de septiembre se conmemoró el Día Mundial del Mieloma Múltiple, una fecha clave para visibilizar este cáncer de la sangre y concientizar a la población sobre sus señales de alerta.
La enfermedad se origina en las células plasmáticas —glóbulos blancos ubicados en la médula ósea encargados de producir anticuerpos—, las cuales se multiplican de forma descontrolada dañando la estructura ósea, reduciendo la producción de células sanguíneas y comprometiendo la función de órganos como los riñones.
A menudo asintomático en sus etapas iniciales, el mieloma múltiple suele manifestarse mediante dolor óseo persistente (especialmente en espalda, caderas y costillas), fracturas ante golpes menores, fatiga intensa, infecciones recurrentes, fallas renales y elevación de calcio en la sangre. En fases avanzadas, los pacientes pueden experimentar hormigueo, debilidad o pérdida de sensibilidad por compresión nerviosa.
Factores de riesgo
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Edad: el riesgo aumenta significativamente pasados los 65 años
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Condiciones previas: antecedentes de afecciones en las células plasmáticas, como la gammapatía monoclonal de significado incierto (MGUS) o plasmocitoma
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Perfil demográfico: mayor incidencia en hombres y personas de ascendencia afroamericana
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Genética y entorno: historial familiar de la enfermedad y, en menor medida, exposición a radiación o químicos
Estudios clínicos: una alternativa frente a los altos costos
El abanico terapéutico actual incluye terapias dirigidas, inmunomoduladores, anticuerpos monoclonales, corticoides y trasplante autólogo de células madre.
No obstante, los elevados costos de estos tratamientos limitan el acceso oportuno para muchas familias, convirtiendo a los ensayos clínicos en una vía crucial de tratamiento.
"En cánceres hematológicos como el mieloma múltiple, los estudios clínicos han cambiado radicalmente el pronóstico de los pacientes. Gracias a estas investigaciones hoy contamos con tratamientos más efectivos, específicos y mejor tolerados", explicó el doctor Raimundo Gazitúa, subdirector médico de Hematología y hemato-oncólogo de la Fundación Arturo López Pérez (FALP)
El impacto de estos avances se refleja en testimonios como el de Wilson Montecinos (69). Tras cuatro años de quimioterapia convencional sin avances significativos tras su diagnóstico, ingresó en 2024 a un protocolo experimental de inmunoterapia en FALP.
Tras ocho meses de tratamiento, logró la remisión completa: "Antes del estudio mis posibilidades de vivir eran muy bajas, pero ahora se me abrió una amplitud inmensa de vida", concluye.