Mito o verdad: ¿Nos da más hambre con el frío?
Las bajas temperaturas en invierno llevan a las personas a consumir alimentos más calóricos. Especialistas explican a qué se debe y qué deberíamos hacer para mantener una dieta equilibrada.
Viernes 10 de julio de 2026
Con las bajas temperaturas en invierno, surge la tendencia de las personas a consumir alimentos más calóricos. Sopaipillas, picarones, pasteles, entre otros, son algunos de los preferidos en esta época.
Pero ¿es cierto que el frío influye en tener más hambre? Lo cierto es que sí, pues hace que necesitemos generar más energía para mantener el cuerpo caliente y eso se consigue con alimentos calóricos.
Sin embargo, no es el único motivo. De acuerdo a un estudio de la University of Queensland y la Southern Cross University de Australia, sugiere que el cerebro busca alimentos calientes y calóricos debido a la disminución de la serotonina, neurotransmisor que ayuda a regular el apetito, estado de ánimo y el sueño, entre otras funciones.
En diálogo con 24 Horas, la doctora Carla Pinto, nutricionista Clínica Santa María, explicó que "como estamos en época de invierno, la luz solar disminuye y eso conlleva la disminución de la serotonina, que es una hormona que se encarga principalmente de la saciedad o efecto de la saciedad dentro de nuestro cuerpo".
Cómo mantener una dieta equilibrada en invierno
En esa línea, detalló que "para consumir alimentos más cálidos, pueden ser caldos con verduras, legumbres... y no dejar de lado las verduras y las frutas, porque estas aportan vitaminas y minerales que necesitamos para nuestro sistema inmune".
Y detalló que "lo ideal sería comer las cuatro comidas diarias y entre medio alguna colación, para así mantener la saciedad y también consumir líquidos como, por ejemplo, aguas de hierba o natural para mantener la hidratación".