Jerónimo, restaurante chileno y la oficina de diseño Grisanti & Cussen, ganan por primera vez los "Oscar" del diseño de interiores
El restaurante Jeronimo, ubicado en CV Galería y parte de Grupo Los Lirios, se coronó en la categoría “Alfresco & Biophilic Design” de los prestigiosos Restaurant & Bar Design Awards, gracias a la propuesta de diseño e interiorismo de la oficina Grisanti & Cussen, convirtiéndose en el primer restaurante nacional en triunfar en este certamen británico
Lunes 5 de octubre de 2026
Por primera vez en su historia, un restaurante chileno logra conquistar los Restaurant & Bar Design Awards, conocidos internacionalmente como los "Oscar" del diseño de espacios gastronómicos.
Se trata de Jerónimo, restaurante ubicado en CV Galería y parte de Grupo Los Lirios, quienes junto a la oficina de diseño e interiorismo Grisanti & Cussen se impusieron en la categoría “Alfresco & Biophilic Design” gracias al innovador proyecto de interiorismo que el arquitecto Hugo Grisanti y la diseñadora Kana Cussen desarrollaron.
Sobre el diseño ganador, Hugo Grisanti y Kana Cussen señalan que “el espacio abraza una estética maximalista donde el contraste se convierte en lenguaje: tonos profundos conviven con acentos vibrantes, mientras la vegetación introduce una frescura inesperada entre capas de color y textura. Maderas oscuras, terciopelos, superficies brillantes y detalles metálicos construyen una atmósfera rica en matices, capaz de sentirse sofisticada sin perder la espontaneidad. Cada elemento parece formar parte de una colección personal, reuniendo influencias diversas bajo una misma narrativa. El resultado es un ambiente cálido y cosmopolita que invita a explorar, descubrir y permanecer, celebrando una mirada abierta al mundo y a una elegancia que encuentra belleza en lo inesperado”.
Cabe destacar que la edición 2026 del certamen británico reunió a más de 1.150 postulantes de 73 países, evaluados por un panel de 44 jueces expertos en 53 categorías distintas, consolidando el triunfo de Jeronimo en la élite de restaurantes de clase y diseño mundial, frente a lo cual Hugo y Kana agregan que “este premio no es solo un trofeo. Es la confirmación de que el diseño chileno está a un nivel para competir y ganar en primera línea mundial. El Restaurant & Bar Design Awards es donde mira toda la industria. Ganarlo significa que nuestro trabajo, nuestros profesionales y artesanos, nuestros proveedores chilenos, están a la altura de lo mejor del mundo. Abre una puerta para que más diseño chileno sea visto desde afuera y para que como oficina comencemos a desarrollar más proyectos internacionales”.
Similar visión comparte José Luis Ansoleaga, socio fundador de Grupo Los Lirios: “Ganar este premio va más allá de una satisfacción nuestra y del estudio Grisanti & Cussen. Esto es un orgullo nacional. Hace tiempo que venía siguiendo el trabajo de Hugo y Kana. Ellos tienen un estilo jugado, transgresor y están a la vanguardia de lo que pasa en ciudades europeas y del mundo. Quería darle a Jerónimo un giro radical en su estilo y diseño sin alterar la cocina que tiene el sello indiscutible de Moma Adrianzen. Sin duda eran ellos quienes podrían lograrlo. Desde el día uno entendieron lo que buscábamos y fue muy fácil y entretenido trabajar con ellos. Todas las operaciones de Grupo Los Lirios están enfocadas 100% en Hospitality y para mí el diseño e interiorismo es parte fundamental en ello”, explica.
Sin duda, este reconocimiento marca un hito para Grupo Gastronómico Los Lirios. Con nueve años de trayectoria, el holding consolida su posición como uno de los referentes culinarios más exitosos de Latinoamérica, operando actualmente ocho marcas y 11 locales en Chile —que incluyen La Cabrera, La Cabrera Al Paso, Piegari, La Panera Rosa, Kato, Marietta, Jeronimo y La Hacienda de Machalí—.
A este selecto grupo se suma Austral, restaurante que abrirá a fines de octubre en Madrid, España, con la apuesta de mostrar al mundo la cocina del Pacífico Sur Continental. “Austral no pretende representar una gastronomía. Pretende representar una manera de mirar el territorio. Una cocina donde el humo convive con el agua. Donde el hierro dialoga con el cobre. Donde la tradición no se conserva en un museo, sino en una mesa compartida. La naturaleza escribe la primera receta. Nosotros solo terminamos la conversación”, detalla Ansoleaga al respecto.