Paula, la niña que escuchó la lluvia por primera vez tras histórico implante en el sistema público
Una niña de 11 años, diagnosticada con microtia, se convirtió en la primera paciente del sistema público en recibir un implante de conducción ósea.
Martes 10 de marzo de 2026
Paula Vilches, una niña de 11 años diagnosticada con microtia, una malformación congénita que afecta la audición, se convirtió en la primera paciente del sistema público en recibir un implante de conducción ósea. Este procedimiento no solo cambió su calidad de vida, sino que también le permitió descubrir los sonidos del mundo por primera vez.
Si bien Paula podía percibir algunas intensidades gracias a un cintillo de vibración ósea que utilizaba desde los tres meses de vida, había sonidos que eran completamente desconocidos para ella: no conocía la lluvia, los truenos ni tampoco percibía cuando las personas masticaban a su lado.
"Ella escuchaba un 20%, como si estuviera debajo del agua", detalló su madre, Jocelyn Yentzen.
La niña nació con microtia bilateral, una malformación congénita que afectó el desarrollo de sus orejas. En Chile, esta condición afecta a 1 de cada 2.000 recién nacidos.
"Ella empezó a escuchar desde los tres meses, cuando tuvimos la posibilidad de adquirir un cintillo para que pudiera hacerlo. Pero ya estaba un poco aburrida de usarlo, porque la limitaba en ciertas cosas: para practicar deporte o para entrar a la piscina. Además, ahora que está más grande, también se ha vuelto un poquito más vanidosa", reconoció su padre, Paulo Vilches.
No obstante, la Navidad pasada sus padres le dieron una gran sorpresa: Paula fue seleccionada para ser operada en el Hospital Roberto del Río. Allí le instalaron un implante de conducción ósea, una tecnología que permite transmitir el sonido a través del hueso.
Este procedimiento fue posible gracias al apoyo de Junaeb, convirtiéndose en el primer implante financiado con recursos públicos.
"Se puso a llorar cuando escuchó. Fue súper emocionante, no solo para nosotros, sino también para todo el equipo que estaba ahí", expresó su madre.
Gracias a este implante, Paula ha podido conocer sonidos que jamás había escuchado antes, como el de la lluvia.
"Estaba lloviendo y desde lejos le dije a mi mamá: ‘mamá, empecé a escuchar las gotas de la lluvia’. También una vez me pasó que escuché un trueno, nunca antes lo había oído", explicó la niña.