El inicio oficial de la primavera llega acompañado por la influencia del fenómeno de El Niño, condición meteorológica que alterará la circulación atmosférica y potenciará la llegada de sistemas frontales a la zona central y sur del país.
El evento climático se genera por un aumento anómalo en la temperatura del Pacífico. Esta variación incrementa la probabilidad de precipitaciones sobre los rangos habituales en regiones acostumbradas a menor intensidad.
"La primavera suele tener condiciones bien mezcladas, bien variadas. Podemos tener días con inestabilidad, sistemas frontales, días con mucho calor. El Niño lo que hace es favorecer que lleguen los sistemas frontales a la zona central y sur del país", explicó Pamela Henríquez, coordinadora jefa de Meteored Chile.
Los pronósticos anticipan episodios con temperaturas superiores a los 30 grados, alternados con bajas abruptas de los termómetros. Para las próximas semanas se proyectan entre 100 y 150 milímetros de agua caída desde Ñuble hasta la Patagonia, manteniendo un riesgo atmosférico relevante para el Biobío.
Frente a la variabilidad de estos escenarios, el meteorólogo Roberto Rondanelli enfatizó la urgencia de adoptar medidas estructurales para enfrentar los eventos venideros.
"El Niño está muy intenso. La adaptación al cambio climático requiere de medidas de mediano y largo plazo. Hay cosas que tenemos que construir pensando no en El Niño que nos está azotando hoy día, sino en qué es lo que va a pasar en El Niño el año 2035 o el año 2040", planteó el especialista.