Benedicto XVI en Chile

26febrero
2013

Tuvo una visita de siete días en 1988.

Benedicto XVI en Chile

Tuvo una visita de siete días en 1988.

Benedicto XVI en Chile

Fueron siete días que nunca más se volvieron a repetir.

Con el cargo de Cardenal Prefecto de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, Joseph Ratzinger, visitó entre el 7 y el 14 de julio de 1988 nuestro país.

El renunciado Papa Benedicto XVI, participó de una serie de actividades que generaron lazos con Chile y provocaron que el Sumo Pontífice tuviera un conocimiento de nuestro país más acabado.

De la Iglesia Católica de Chile, el Papa destacó la unión que mantenían sus obispos y reconoció los esfuerzos para contribuir a la reconciliación nacional. "He visto como están dispuestos los obispos a lograr la unión, no sólo entre ellos. Después de la visita que hiciera el Papa, están animados y se sienten principalmente empeñados en hacer todo lo posible por la reconciliación profunda de este país", señaló.

Una de sus actividades más significativas fue la reunión que mantuvo el 13 julio con pobladores y comunidades cristianas en la zona norte de Santiago. El ex Papa arribó a la población Américo Vespucio, tal como lo hizo en el pasado su predecesor Juan Pablo II.

Allí pudo conocer la realidad del trabajo pastoral en esa zona de la capital, afectada por problemas sociales y económicos. Con distintas actividades, entre las que se contó la entrega de una carta de parte de organizaciones vecinales, Ratzinger pudo establecer contacto con las comunidades cristianas que mantenían vivo el sentimiento dejado un año antes por el entonces Papa.

Además de ese importante encuentro, Joseph Ratzinger, tuvo la oportunidad de compartir con estudiantes y académicos de la Universidad Católica de Chile durante el centenario de la casa de estudios. Allí planteó, según informó recopiló la revista Solidaridad, que la doctrina social de la Iglesia no es algo abstracto "sino que madura en el diálogo con la realidad social y en referencia a su momento histórico".

El sábado 9 de julio, mantuvo, además, un importante encuentro con la organización Cáritas Chile, donde destacó la parábola del Buen Samaritano. "Ella nos enseña que no son las grandes teorías las que salvan al mundo, sino más bien el coraje hacia los vecinos, la humildad de seguir la voz del corazón, que es la voz de Dios", destacó en esa oportunidad.

CRUZ DEL TERCER MILENIO

Además de realizar una visita a nuestro país, el renunciado Papa Benedicto XVI, también mantuvo un cercano lazo con los directivos de la Cruz del Tercer Milenio, en la IV región.

El primer nexo comenzó cuando Benedicto XVI aún era cardenal y le regaló al Museo de la Cruz del Tercer Milenio una cruz pectoral, un solideo cardenalicio y un anillo. Luego de eso comenzó una estrecha relación con el monumento ubicado en la comuna de Coquimbo.

Además, de esos regalos, ha bendecido una serie de reliquias desde que comenzó su papado. Incluso dos días después de anunciar su renuncia, Benedicto XVI bendijo la figura de un cristo resucitado que se instalará próximamente en las dependencias de la Cruz del Tercer Milenio.

Fotos: Iglesia.cl y Cruzdeltercermilenio.cl

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