Pesadilla tras las rejas:

Inocentes que son encarcelados
por equivocación

¿Cómo te sentirías si un día te acusan de un delito que no has cometido? ¿Qué harías si te llevan a prisión preventiva y durante meses debes vivir las malas condiciones carcelarias? Esta es la historia de un grupo de personas que pasaron un calvario por un error del sistema, al que todos podríamos estar expuestos.

3.092 personas inocentes estuvieron en prisión preventiva en 2017. Muchos "Juan" que como tú tenían una vida normal y nunca pensaron estar en la cárcel. Más allá de los errores del sistema y a pesar de las graves consecuencias para ellos y sus familias, actualmente no existen programas de reinserción social que los ayuden una vez ya en libertad.

LA DETENCIÓN DE CARLOS : "YO NUNCA HICE ESO, NO ERA YO"


Al igual que "Juan", Carlos Santibáñez fue detenido sin saber la razón. En julio del año pasado, Carlos volvía a su hogar después de un turno nocturno en su trabajo. Relata que montado en bicicleta pasó a llevar a un funcionario de Carabineros en la esquina de su casa. Los policías consultaron su identidad en el sistema y se dieron cuenta que había una orden de detención en su contra de hace dos años.


Carlos fue arrestado y recién al día siguiente se le informó que era acusado por un robo con violencia en calidad de autor y grado de desarrollo consumado, ocurrido el 11 de octubre de 2015. Desde el principio sostuvo que no conocía los hechos y afirmó su inocencia. Sin embargo fue enviado a prisión preventiva por varios meses.


El defensor Penal Público encargado del caso, Rodrigo Pereira, cita en un informe que "la detención solo obedeció a la incorporación de su fotografía en un SET fotográfico por el hecho de tener antecedentes penales anteriores y tener características genéricas a las que dieron las victimas (individuo joven, moreno, pelo corto) la foto incluida del imputado era de casi 6 años anteriores al supuesto hecho y claramente era físicamente diferente".


Imputados inocentes o no condenados

LA VIDA EN LA CÁRCEL

Estar en prisión es difícil y trágico; sobre todo si eres imputado por un delito que no cometiste. Aunque la mayoría de las veces los condenados e imputados están separados en espacios distintos; todos viven de la misma forma las malas condiciones carcelarias.


Además de ir en contra de varios acuerdos internacionales en términos de condiciones, la situación de las cárceles chilenas tampoco colabora con la reinserción social.


En el Informe "Principales problemas detectados en las visitas a cárceles realizadas el año 2017 por los fiscales judiciales" de la Corte Suprema se afirma que "Gendarmería de Chile ha trastocado el sentido de la norma que asegura 8 horas diarias de descanso para los internos, estableciendo (por el contrario) 8 a 9 horas diarias de desencierro para la población penal, horario que hace imposible desarrollar las actividades de"rehabilitación que exige la ley".


El abogado asesor de la Fiscalía Eduardo Sepúlveda hace hincapié a #24Data en los horarios de comida y la diferencia que estos tienen con los del mundo exterior. También se refiere a las pocas horas que los reos ocupan para realizar actividades: "Si en ese tiempo hubiesen talleres y verdaderas oportunidades de distracción, (pero) eso no se ocupa porque ellos están encerrados; y como en la mayor parte de las cárceles en Chile hay celdas colectivas, ellos dependen de otros presos para sobrevivir esas horas".


Notoriamente nervioso Carlos rememora sus días en la prisión con dificultad emocional, recuerda que "adentro de la cárcel los que están mejor son los ladrones o traficantes".


También relata duras experiencias al interior de los recintos penitenciarios:


El hacinamiento también es uno de los factores que dificulta tener buenas condiciones, según cifras de Gendarmería en abril de este año.



En algunos recintos la población llega a ser incluso más del doble que la capacidad construida:


INOCENTES: ABUSO DE LA PRISIÓN PREVENTIVA Y POBREZA


Lamentablemente en Chile Carlos Santibáñez no es el único que ha pasado por la tortura de la cárcel siendo inocente. Pero ¿por qué?

Según el Defensor Nacional Andrés Mahnke "existe hoy en Chile un uso desproporcionado de la prisión preventiva, que en los hechos opera como condena anticipada. (...) 3 mil 100 personas (que resultaron inocentes en 2017 aproximadamente) pasaron distintos períodos en prisión preventiva, medida cautelar cuyo uso ha aumentado más de un 100% en los últimos once años, pasando de 1.500 personas afectadas en 2006 a más de 3 mil en 2017 y con un uso todavía más intensivo cuando se trata de imputados extranjeros o indígenas".


Para Leonardo Moreno, director ejecutivo de la Fundación para la Superación de la Pobreza, los casos de imputados inocentes que van a prisión también tienen un fuerte componente de discriminación.


"Te podría afirmar que casi el 100% de los abogados que defienden a estas personas son defensores públicos. Eso ya te está diciendo que si tú vas a la Defensoría es porque no tienes plata para pagar un abogado, entonces estamos hablando derechamente de una persona pobre", afirma.


"Los errores judiciales se producen en los más pobres y esto tiene que ver con la discriminación arbitraria que hacen las policías sobre personas que están en condición de pobreza por su apariencia. (...) En la administración de justicia en particular en materia criminal no sólo hay prejuicio, sino que una vez más estás en presencia de una desigualdad tremenda y eso tiene que ver con que la desigualdad no es un tema de dinero, es un tema de que tú tienes una serie de desmerecidas desventajas", sentencia Moreno.


Buscando una forma de apoyo a los afectados, la Defensoría Penal Pública creó el Proyecto Inocentes, inspirado en su simil estadounidense y encargado de evidenciar las fallas en el sistema judicial que llevan a privar de libertad a personas que no cometieron ningún delito.


Hay seis errores comunes en las investigaciones:


Causas de error

"A través del Proyecto Inocentes hemos buscado visibilizar este tema y, además de concentrar casos relevantes de error de los actores del sistema (ver lista), hemos sistematizado las principales causas de error y sugerido algunos mecanismos de reparación", indica el defensor nacional.



¿QUÉ PASA CON EL INOCENTE CUANDO SALE DE LA CÁRCEL?

"Nada, se va a su casa perdiendo familia probablemente, perdiendo trabajo, perdiendo todo", contesta la abogada Josefa Giesen de la Fundación ProBono, cuyo trabajo consiste en intentar "resarcir a través de una indemnización de perjuicios" a los afectados y compensar el daño que se sufrió.


Josefa Gisen reafirma la teoría de que la pobreza es un denominador común entre los casos: "tenemos una sociedad imbuida por los prejuicios y también se da que la persona que tiene más recursos puede buscarse una mejor defensa y tal vez evitar la prisión preventiva".


Ya en libertad Carlos Santibáñez espera poder hacer una demanda civil contra el Estado. La fiscal judicial Lya Cabello de la Corte Suprema asevera que "el Consejo de Defensa se vería en serios aprietos si tuviera que indemnizar a todas las personas que estuvieron presas (y resultaron inocentes)".

SIN DERECHO A REINSERCIÓN SOCIAL

Después de las rejas la reinserción social cobra protagonismo. Con el propósito de que una vez libres las personas que estuvieron presas puedan hacer una vida sana, al interior de las cárceles existen programas de reinserción social. Sin embargo la cantidad de internos (condenados) que participa no supera el 38% del total en educación y el 63% en trabajo.


Así lo muestran las cifras entregadas por Gendarmería de Chile a #24Data a través de la Ley de Transparencia.


¿CÓMO SE ACCEDE A LOS PROGRAMAS?

Para ser parte de un programa de reinserción, la ley establece que "los condenados deberán presentar una solicitud de postulación y participar del proceso de selección". Luego al ser elegidos se considerará "su disposición al trabajo, necesidades de reinserción social, motivación al cambio y antecedentes psicológicos, sociales y de conducta, características que deberán ser medidas y apreciadas por el Consejo Técnico en su informe".


Daniela Lara del Instituto de Derechos Humanos sostiene que uno de los problemas centrales es que aún la reinserción "se ve como un beneficio entonces la gente tiene que ""portarse bien"", no provocar problemas, ser colaborativos, de repente ser voluntarios para ciertas actividades no remuneradas; de manera que les den la oportunidad de optar por un taller".


El informe "Principales problemas detectados en las visitas de cárceles realizadas el 2017 por fiscales judiciales" de la Corte Suprema indica además que de los 55 establecimientos penitenciarios revisados "los internos que desempeñan una actividad laboral son un porcentaje muy menor al 20% de la población penitenciaria total" y agrega que en los centros más poblados la "oferta de capacitación y educación es también reducida".


La proporción entre profesionales civiles que trabajan en las unidades penales con motivo de reinserción y la cantidad de internos atendidos por todo el sistema penal (49.711 en el subsistema cerrado, de los cuales hay 40.414 en el régimen de control cerrado. Más 61.333 en el subsistema abierto a abril de 2018) entrega otra pista de una oferta quizás pequeña para quienes la necesitan.



Como muestra la tabla el personal de reinserción es poco. Por ejemplo si en Tarapacá todos los internos necesitaran asistencia en reinserción, entonces cada profesional debería asistir a 206 personas; en Los Lagos a 131 y en Antofagasta a 95 (Ver en detalle los tipos de profesionales región por región).


Aunque los imputados (internos que aún no son condenados) están contabilizados en la población del régimen de control cerrado, ellos no tienen acceso a los programas de reinserción. Una falencia que se siente más grande para aquellos que resultan ser inocentes como Carlos y que salen con la vida destruida en muchos aspectos.


El Defensor Nacional, Andrés Mahnke, asegura que "más allá de las carencias, obstáculos y brechas que se han expresado, las personas que cumplen condena cuentan con programas que intentan promover su reinserción. Creemos que éstos debieran ampliarse también al universo de personas imputadas, en particular cuando se trata de personas inocentes que han estado en prisión y para las cuales hoy dramáticamente no existen planes de reinserción ni menos mecanismos efectivos de reparación".


La fiscal Cabello agrega que "tú no puedes obligar a las personas imputadas a someterse al régimen de reinserción, pero podría haber por lo menos una oferta abierta".


Carlos estuvo privado de libertad desde el 20 de julio hasta el 7 de noviembre de 2017. El tribunal acogió los argumentos del defensor público basados en las pruebas que mostraban a Carlos en otra ciudad el día del delito. Se levantó la prisión preventiva y el Ministerio Público pidió no perseverar en la causa. La defensa solicitó el sobreseimiento definitivo, pero no se logró.


Espera ser aceptado en septiembre por el Proyecto Inocentes y así acceder a un abogado que le ayude a lograr una indemnización por los meses posiblemente más duros de su existencia.


La Defensoría Regional Metropolitana Sur está reuniendo los antecedentes para presentarlo al comité editorial del proyecto.

El equipo de #24Data pidió a Gendarmería de Chile una entrevista en más de una ocasión, sin recibir respuesta concreta, hasta el cierre de este reportaje.

Editora y periodista: Paz Fernández V.   |    Periodista: Francesca Cassinelli    |    Videos animación: Christian Rojas
Diseño gráfico audiovisual: Diego Roa    |    Audiovisual: Jorge Rodríguez    |    Desarrollo y Diseño: Matilde Estrada

 

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