Durante la tarde de este lunes, el diputado Johannes Kaiser, se refirió a la polémica en torno a sus dichos en contra de la vacunación de refuerzo, asegurando que él no es "antivacuna" y que es una persona de riesgo.
El parlamentario comenzó indicando que "yo no soy antivacuna, tengo dos puestas. Es decir, yo cumplí con aquello que me recomendó el Estado de Chile en su momento".
Tras ello el diputado señaló que "con el transcurso del tiempo nos han indicado que se requiere una tercera dosis, una cuarta, una quinta. Ya no sabemos cuántas dosis más".
Kaiser además dijo que "la experiencia internacional comparada como de Israel o con Inglaterra nos dice que estos Estados han parado con este vacunar masivo. Hay gente que requeriría esta vacuna, ciertamente, grupos de alto riesgo".
"Simplemente vacunar a todos por vacunar a todos, no importando las precondiciones de salud que tenga una persona, nunca ha sido la forma de ejercer la medicina como yo la tengo entendida. Normalmente se le pregunta a la persona si tiene algún tipo de riesgo específico, si un medicamento tiene efectos secundarios, y es el médico quien le receta a uno una vacuna o un medicamento. De acuerdo con las propias declaraciones de nuestro Ministerio de Salud, son vacunas con aprobación excepcional, no me parece justificado".
Asimismo reveló que "yo soy una persona de riesgo, tengo la mala suerte de generar coágulos de sangre. Como ustedes sabrán, se ha escuchado que ciertas vacunas aumentarían el riesgo de tener coágulos, y con ello de tener un ataque cardiaco".
Respecto a las críticas de parlamentarios por no 'dar el ejemplo' siendo autoridad', Káiser dijo que "les recuerdo que la vacuna es voluntaria y eso porque nosotros respetamos o deberíamos respetar la autonomía de cada persona para tomar o no un tratamiento médico, así como en tantos otros casos".
"Probablemente que aquellos diputados que están reclamando contra mi decisión personal sean aquellos que dicen 'mi cuerpo, mi decisión'. En este caso sí, este es solo y exclusivamente mi cuerpo, y es mi decisión. La vacuna hemos visto que no impide el contagio, que si reduce la probabilidad de tener casos graves, pero en ciertos casos específicos, con gente que tiene precondiciones, puede generar efectos adversos muy desagradables. Yo tomo mi decisión libre".
En esa misma línea aseguró que "en este momento yo no estoy poniendo en riesgo a nadie al no ponerme la tercera, la cuarta, la quinta, la sexta, la séptima, la octava. ¿Cuántas vacunas más? ¿Hasta que se acabe el stock? Si una medicina no funciona de a poco, por qué va a funcionar de a mucho, no entiendo".
Experiencia comparada internacional
Respecto a los casos comparados a los que hacía mención el diputado, en Inglaterra el ministro Boris Johnson indicó que el Gobierno se prepara para "la cuarta dosis porque la necesitaremos", según consignó Deutsche Welle.
En ese sentido, el servicio público de salud (NHS) indicó que a partir de este lunes comenzó la inoculación de la cuarta dosis contra el COVID-19 para mayores de 75 años y personas inmunodeprimidas mayores de 14 años.
Del mismo modo, los adultos elegibles a la cuarta dosis recibirán la vacuna de Pfizer o Moderna, mientras que los adolescentes de 12 a 18 años recibirán la de Pfizer.
Por su parte, en Israel comenzó el año 2022 iniciando la aplicación de la cuarta dosis de la vacuna a mayores de 60 años, además de anunciar una campaña de vacunación masiva, suspendiendo las discrepancias entre los expertos
No obstante a ello, un estudio publicado en el New England Journal of Medecine del Centro Médico Sheba de Tel Aviv, indicaron que una eventual cuarta dosis podría tener "beneficios marginales" para los adultos jóvenes y sanos en contra de la variante Ómicron.
En la investigación se señala que la cuarta inyección resultó ser segura, y que aumentó los niveles de los anticuerpos neutralizantes de los receptores a niveles comparables a los justo después de la tercera dosis, antes de que los anticuerpos comenzaran a descender con el tiempo.
¿Qué ocurre en Chile?
El Ministerio de Salud sostiene que que se ha observado con el tiempo que la protección clínica del esquema primario de vacunación (primera y segunda dosis) disminuye por debajo de una tasa considerada proytectora.
De acuerdo con el estudio sobre la efectividad de la dosis de refuerzo realizado en octubre de 2021 en nuestro país, las tres vacunas usadas como refuerzo logran aumentar la efectividad contra COVID-19 y hospitalización en forma significativa, reforzando la decisión de indicar dosis de refuerzo a toda la población siguiendo los criterios de priorización.