La Armada de Chile, buzos y sus compañeros de labores mantienen un intenso operativo de búsqueda para dar con el paradero de Gerardo Lincolao (40), pescador artesanal padre de cuatro hijos que desapareció tras caer al mar desde la lancha motor Valentina en las cercanías de la Isla Santa María.
Su rastro se perdió durante la tarde del domingo mientras la tripulación realizaba faenas de captura de jurel. Los otros nueve ocupantes de la nave se percataron de la ausencia del trabajador de manera posterior, cuando ingresaban a Coronel.
Hasta el momento, los equipos de rescate solo han localizado el teléfono celular de Lincolao, junto a su buzo térmico y calzado. Una de sus botas flotaba en el agua, mientras que la otra recaló en una playa del sector insular. En tanto, dos aeronaves institucionales han realizado sobrevuelos en la zona costera, apoyadas por una cuatrimoto de la Armada.
Un campamento junto a San Pedro
A las labores oficiales se sumaron embarcaciones civiles, buzos locales y familiares de la víctima, quienes instalaron un campamento en la caleta Lo Rojas de Coronel junto a la imagen de San Pedro, patrono de los pescadores, desde donde coordinan las tareas de búsqueda.

“Estamos pidiendo ayuda para que se pueda ampliar el rastreo de mi primo. Pedimos ayuda a los buzos mariscadores de la Isla Santa María. Ellos tienen más conocimiento y pueden llegar a sectores donde las lanchas no pueden llegar, la fe está en ellos”, señaló Pedro Lincolao, primo del trabajador desaparecido.
La búsqueda se concentra en el perímetro donde aparecieron las pertenencias de la víctima, bajo la hipótesis de que la corriente marina habría llevado su cuerpo hasta el mismo lugar.