Una demanda civil en el Tercer Juzgado de Valparaíso interpuso la familia de Marcus, un niño de solo 3 años que falleció ahogado al interior de la piscina del Regimiento Tejas Verdes del Ejército, en San Antonio.
El hecho ocurrió en diciembre pasado, cuando el menor escapó por una ventana de su vivienda en la villa militar donde residía junto a sus padres.
El recinto, perteneciente a la Escuela de Ingenieros del Ejército y en el que residen cerca de 100 niños, no contaba con un cierre perimetral de seguridad. Según denunciaron los familiares, la estructura era utilizada para actividades institucionales sin disponer de las medidas mínimas exigidas por la normativa.
“En la Escuela de Ingenieros hacen una fiesta en la que ellos montan un puente... Dicen que por temas de estética no ponen reja", señaló Nayara da Silva. "No puede haber una piscina sin una reja", agregó la abuela del menor, Paula Marques.
Tras el accidente, el padre del menor, un capitán del Ejército asignado a la unidad, inició la búsqueda en su vehículo hasta hallar al niño sumergido en el agua. A pesar de los esfuerzos por prestarle primeros auxilios, la asfixia por inmersión le causó la muerte minutos después.
“Siento falta de respeto... porque yo sentí que la muerte de mi hijo no fue nada”, expresó Nayara da Silva, madre de Marcus, quien acusó la ausencia total de salvavidas y equipamiento de emergencia al momento de la tragedia.
La normativa sanitaria vigente establece parámetros estrictos para este tipo de instalaciones. Según explicó el abogado de la familia y oficial en retiro, Rafael Harvey, el Decreto Supremo 209 exige un cierre perimetral no inferior a 80 centímetros de altura para autorizar el funcionamiento de piletas públicas o de uso restringido.

"El Decreto Supremo 209 del año 2022, en donde ahí indica claramente que no pueden haber este tipo de recintos o piscinas sin una reja de a lo menos 80 centímetros, lo que por supuesto habría evitado esta tragedia", declaró el jurista.
Posterior al hecho, la Seremi de Salud de la Región de Valparaíso cursó una fiscalización al Regimiento Tejas Verdes que derivó en la instrucción de un sumario sanitario y la prohibición de funcionamiento de la piscina.
A pesar de las gestiones emprendidas, la familia ha solicitado en dos oportunidades una audiencia presencial con el Comandante en Jefe del Ejército para exponer los antecedentes, la cual ha sido denegada por la Jefatura de Educación y Doctrina.
Por su parte, desde el Ejército declinaron emitir declaraciones públicas respecto a las responsabilidades administrativas, apelando a los procesos judiciales en curso.