Dos semanas de incertidumbre médica y paralización laboral enfrenta Geraldine Rodríguez, conocida públicamente como Geri Hoops. La instructora de baile sufrió severas complicaciones tras someterse a la aplicación de toxina botulínica e hilos tensores en un centro estético.
Según consignó LUN, el tratamiento, realizado por una odontóloga en un establecimiento que la paciente frecuentaba, derivó en una inflamación severa en el costado derecho del rostro. Pese a las reevaluaciones inmediatas en el mismo recinto, la condición de la bailarina empeoró con episodios febriles y dolor intenso.

Un diagnóstico posterior en un servicio de urgencias confirmó celulitis facial, una infección bacteriana que requirió el inicio urgente de esquemas antibióticos. A dicho cuadro se sumó una alteración visual aguda caracterizada por una exotropía de 15 grados en el ojo derecho.
"Estaba viendo televisión y me di cuenta de que no enfocaba bien, pues si intentaba mover la pupila al centro del ojo, volvía hacia un lado", señaló Rodríguez respecto al estrabismo detectado por especialistas.
Las complicaciones forzaron la cancelación de las clases presenciales y virtuales de la profesional. Paralelamente, el equipo médico evalúa intervenciones quirúrgicas para el drenaje de la zona, procedimiento que conlleva el riesgo de dejar secuelas en la piel.
Consultado sobre la evolución del caso, el cirujano plástico Esteban Torres explicó las causas del compromiso ocular. "Quizás la toxina migró y generó un bloqueo parcial y transitorio de la movilidad del músculo que debiera ir mejorando en las próximas semanas, o quizás se deba a la inflamación", precisó el especialista.
Especialistas del área enfatizan que ante la sospecha de infección por procedimientos invasivos se debe actuar de inmediato, pues la administración temprana de antibióticos y la técnica estéril son determinantes para evitar daños permanentes.