Click acá para ir directamente al contenido

Hambruna golpea a Siria: En un pueblo comen perros, gatos y pasto

Madaya se ha convertido en el centro de la crisis alimentaria que afecta al país gobernado por el dictador Bashar Al Asad, al permanecer sitiado por fuerzas gubernamentales. Recién este jueves se permitió la entrada de ayuda.

24Horas.cl TVN

Jueves 7 de enero de 2016

Un escalofriante presente atraviesa por estos días el pueblo sirio de Madaya, donde sus 40 mil habitantes sufren una grave crisis producto de la extrema hambruna que ahí se vive.

En paralelo a la guerra que hace ya años tiene sometido a este país asiático, la mencionada localidad ha debido lidiar con el bloqueo de las fuerzas gubernamentales comandadas por el dictador Bashar Al Asad, lo que ha impedido el ingreso de productos básicos para sus habitantes como comida y otros menesteres.

A tal punto de desesperación han llegado los sobrevivientes, que medios internacionales han constatado cómo se alimentan de perros, gatos y hasta pasto.

Tal como pudo constatar un corresponsal del diario español El Mundo, en uno de los muros de la ciudad se puede leer la frase "Arrodíllense o morirán de inanición", la cual habría sido escrita por integrantes de las fuerzas oficialistas.

En este lugar ya han muerto 62 personas de hambre durante los últimos meses, mientras que se teme por el futuro de 850 lactantes. Hasta este jueves, día en que se autorizó la entrada de ayuda humanitaria, el kilo de arroz había sido comercializado en casi 300 euros (unos 236 mil pesos), un precio impagable para la mayoría.

Es en este contexto que El Mundo pudo obtener desgarradores testimonios, como el del activista opositor Ali Ibrahim quien nombró las alternativas a las que han tenido que recurrir para mantenerse con vida.

"Hay césped. Quedan algunos pimientos, que mezclamos con sal. Cuando logramos arroz, lo hervimos al máximo para inflar los granos. Las hojas de morera son un manjar. Es un lujo poder comer cada tres o cinco días", señaló.

 

El dirigente añade otras experiencias vividas: "Esta mañana un amigo me reconoció que había tenido que matar a un perro para alimentar a sus hijos". Cuando el periodista español le preguntó cómo lo van a tomar los pequeños, Ibrahim responde que "no lo sabrán".

A su vez, el hombre plasmó una grave denuncia en contra de la ONU, señalando que la última ayuda humanitaria del organismo fue el pasado mes octubre, cuando llegaron con una carga de galletas vencidas.

"Muchos enfermaron. Fue más un daño que un favor", lamentó Ibrahim.

De hecho, los opositores a Al Asad consideran a Naciones Unidas tan culpable como al propio dictador del desastre de Madaya. La acusan de no haber garantizado el cumplimiento total de un alto el fuego.

Luego de la advertencia plasmada esta semana por el Programa Mundial de Alimentos (PMA), respecto a que miles de vidas se encuentran amenazadas por la hambruna, el régimen permitió el acceso de ayuda humanitaria por parte de Naciones Unidas.

24HORAS.CL TE RECOMIENDA:

Policía turca confisca más de mil chalecos salvavidas falsos destinados a refugiados