Click acá para ir directamente al contenido

“Cómo tiene que haber sufrido": joven abandonada de bebé con una carta y $1000 envió mensaje a su madre

Paz Álvarez Silva tenía pocas horas de vida cuando fue encontrada dentro de una bolsa en la comuna de Santiago. Hoy, convertida en abogada, inicia un proceso para cerrar una historia que conmocionó al país en 1994.

24horas.cl

Viernes 7 de agosto de 2026

Una publicación en redes sociales reabrió uno de los casos de abandono más conmovedores registrados en la capital durante la década de los noventa. Se trata de Paz Álvarez Silva, una abogada de 32 años que hoy busca dar con el paradero de su madre biológica.

El hecho ocurrió el 16 de julio de 1994 en la comuna de Santiago. Una recién nacida fue hallada en la entrada de una vivienda, recostada sobre un cojín blanco y junto a una bolsa que contenía pañales, ropa, 1.000 pesos y un escrito a mano.

El documento, resguardado en la prensa de la época, explicaba que la bebé era producto de una violación y que la progenitora carecía de apoyo familiar y recursos económicos para mantenerla, solicitando que fuera entregada a un hogar institucional.

Tras el hallazgo, la lactante fue ingresada temporalmente a la Casa Nacional del Niño bajo el nombre de Constanza, hasta que un matrimonio residente en la comuna de San Pedro, cerca de Melipilla, gestionó su adopción legal.

“Mi búsqueda solamente partió por curiosidad. Yo sabía la primera parte, que me habían dejado en Santiago, que me habían dejado en tal casa y que me encontró tal señora. Y sabía la otra parte, de cuando yo llego con mis papás a la comuna de San Pedro. Ellos me contaron cómo me recibieron y me dijeron que tenían poca información”, indicó Paz Álvarez Silva en conversación con LUN.

Su familia adoptiva conoció el caso a través de los medios de comunicación de la época y decidió postular al proceso formal cuando se les notificó sobre la disponibilidad de adopción en la Región Metropolitana.

“Mi mamá vio en el diario esta noticia y pensó que yo podía ser para ella. Dice también que, de la nada, sin esperar nada, les dijeron que había una niña que estaba esperando ser adoptada y que si todavía estaban disponibles. Mis papás dijeron que sí. Armaron sus maletas y se fueron a Santiago. Cuando llegan a Santiago, les cuentan un poco de mi historia”, señaló la profesional.

Hoy, Paz Álvarez descarta cualquier resentimiento hacia su madre biológica y enfatiza que la motivación del reencuentro busca ofrecer tranquilidad sobre su bienestar actual.

“El dolor de ella tiene que sanar de alguna forma y, si para ella eso pasa por encontrarme, ubicarme, contactarme, no tengo ningún rencor. Mi mamá adoptiva siempre me dijo no lo veas mal, no la culpes, ella hizo lo que podía”, afirmó.

Finalmente, la mujer reflexionó sobre las circunstancias que marcaron su primer día de vida y el impacto emocional que el episodio pudo dejar en la mujer que la dio a luz.

“Cómo tiene que haber sufrido por haberme dejado así, con frío, de noche. Quizás ella estaba mirando de alguna parte hasta que me encontrara la familia en la casa que me dejó. Todos los 16 de julio se debe acordar, todos los 16 de julio debe pensar qué estará haciendo mi hija, qué habrá sido de ella”, concluyó.